EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Así se explican los comportamientos suicidas en Europa


  • Escrito por Berta Moreno Küstner
  • Publicado en Sanitem
(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Empezó a rondar por mi mente la idea del suicidio y toda mi obsesión en ese momento era la ventana de la cocina. Yo la miraba y solo deseaba tirarme. Era una fuerza que no podía controlar. Lo único que me echaba para atrás era fijarme en la ventana de la habitación contigua, la de mis hijos, y pensar que luego ellos podrían ver mi cuerpo sin vida en el patio. Entonces se me quitaba la idea de la cabeza. Realmente ahora comprendo a la gente que se suicida, porque es una sensación horrible.

Vicenta, 62 años (Madrid).

Este testimonio, extraído del libro “Mi mente es mi enemigo” (David Ruipérez y Lorena L. Lobo, Madrid, Edaf, 2008), da una idea de lo que ronda la mente de quienes barajan el suicidio como opción. Que no son pocos.

El suicidio es uno de los problemas de salud pública más graves en todo el mundo, siendo la causa de más de 800.000 muertes cada año. Es decir, se suicida una persona cada 40 segundos. Además, por cada adulto que lo ha consumado se calcula que hay otros 20 que lo han intentado, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

En general, el principal factor de riesgo para el suicidio consumado son las conductas suicidas no letales, que es como se denomina a los deseos de muerte, la ideación, la planificación y los intentos de suicidio.

El suicidio en Europa

En Europa se suicidan más de 150.000 personas al año, y en muchos países del continente se trata de la principal causa de mortalidad en jóvenes entre 15 y 24 años.

En nuestro grupo de investigación hemos llevado a cabo dos estudios para tratar de aumentar el conocimiento sobre el comportamiento suicida no letal en Europa, que están publicados en Archives of Suicide Research y en The International Journal of Environmental Research and Public Health. Partimos de una revisión sistemática de la literatura científica sobre el tema para conocer las cifras y los factores de riesgo asociados a la probabilidad de que se produzca un comportamiento suicida. Eso sí, solo de los artículos representativos de la población general, para asegurarnos de que nuestros resultados son extrapolables a toda la población europea.

Lo bueno es que, al comparar estudios homogéneos, nuestros resultados superan las limitaciones propias de estudios realizados en diversos continentes o en poblaciones muy específicas. Mezclar poblaciones, culturas y áreas geográficas distintas a la hora de estudiar el suicidio puede suponer un problema. Lo mismo que centrarse en el estudio de factores demográficos, psicosociales o clínicos de forma aislada. De ahí que en nuestra investigación los hayamos unificado todos.

¿Y cuál ha sido el resultado? El análisis estadístico revela que, en algún momento de sus vidas, el 20% de los individuos europeos han tenido deseos de muerte, el 9% alguna idea suicida, un 2% ha elaborado un plan para intentar suicidarse y el 3% lo ha intentado.

Las mujeres, las personas deprimidas y quienes sufren adversidades presentan más comportamientos suicidas

Si consideramos la conducta suicida no letal en su conjunto (deseos de muerte, ideación, planificación e intento), el riesgo es mayor siendo mujer, o mayor de 65 años, o estando en situación de inactividad laboral (factores demográficos).

Desde el punto de vista psicosocial, la probabilidad de pensar en la muerte se dispara en individuos que perciben bajo apoyo social o sufren situaciones adversas en la edad adulta o en la infancia. Por ejemplo, el desempleo, el fallecimiento de seres queridos, el padecimiento de enfermedades físicas incapacitantes o el maltrato infantil.

Por último, entre los factores clínicos que predisponen a las conductas suicidas destacan los antecedentes familiares de trastorno mental, la depresión mayor, la ansiedad, el estrés y el consumo de tabaco o drogas. Que, dicho sea de paso, tienen un riesgo mucho más alto que todos los anteriores.

Aplicación práctica

Lo interesante de nuestra revisión sistemática y meta-análisis de la conducta suicida es que proporciona información homogénea de los factores de riesgo de los diferentes comportamientos suicidas en el marco europeo. Lo que implica que nos pueden permitir desarrollar planes de prevención a mayor escala e intervenciones que se traducirían en un mayor bienestar en la población general de nuestro continente.The Conversation

Berta Moreno Küstner, Profesora Titular de Universidad, Universidad de Málaga

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.