3 de cada 4 profesionales reconoce haber permanecido en un empleo en el que no estaba satisfecho por necesidad económica
- Escrito por La redacción
- Publicado en Capital
El estudio Tabúes del mercado laboral en España, liderado por Guillermo Julio Sáez, Senior Principal en Robert Walters, destaca que una parte significativa de las decisiones profesionales no responde exclusivamente a factores como la motivación, el desarrollo profesional o la cultura organizativa, sino a condicionantes del entorno económico que influyen en la toma de decisiones.
La vivienda es una de las principales preocupaciones para los profesionales
El estudio de Robert Walters señala que tres cuartas partes de los españoles (76%) ha permanecido en un empleo por necesidades económicas, a pesar de no estar satisfecho en su trabajo.
Guillermo Julio Sáez matiza que “el componente salarial es el factor que más influye en la satisfacción laboral. Lo que muchas organizaciones pueden interpretar como falta de compromiso o desalineación de expectativas, en realidad es una situación influida no solo por el contexto socioeconómico, sino también por el momento vital de cada persona. Por norma general la permanencia o la predisposición al cambio profesional varía según los rangos de edad”.
Del otro lado, entre aquellos profesionales que se han visto forzados a cambiar de empleo por razones económicas, el 47% afirma que la razón fue el precio de la vivienda.
“La falta de vivienda en propiedad y/o vivir en régimen de alquiler son de los principales elementos que influyen en la toma de decisiones laborales de los profesionales cualificados. Cuando a más del 30% de los profesionales les gustaría irse de la ciudad en la que vive pero no puede hacerlo por motivos profesionales, las empresas deberían darse cuenta de que analizar la situación organizacional en clave interna aislando al individuo del contexto es un gran error”, afirma Guillermo Julio Sáez.
La insatisfacción laboral no afecta igual a todos
El citado estudio señala que el 79% de los profesionales encuestados dejaría su empleo en el corto o medio plazo si su situación financiera así lo requiriese. Este porcentaje está altamente representado por menores de 35 años, que ven la necesidad de aumentar su capacidad de ahorro en búsqueda de estabilidad.
Por otro lado, el 56% aceptaría un empleo donde sentirse más realizado, a pesar de que conlleve una menor retribución, pero no puede hacerlo por sus gastos fijos y nivel de vida.
“Los menores de 40 años son el colectivo que menos aversión tiene a cambiar de empleo, puesto que consideran que tienen menos que perder, así como una menor prevalencia de responsabilidades familiares o pasivos laborales”, destaca Guillermo Julio Sáez.
En cuanto a la situación laboral de cada individuo, los profesionales en desempleo cuentan con mayor desventaja a la hora de negociar su salario. De hecho, el 67% reduciría su expectativa salarial si estuviera en desempleo. Además, el 12% llegaría a renunciar a 10.000€ brutos anuales o más.
La Redacción recomienda
- Transportes lanza nuevas aplicaciones para Cercanías y Rodalies con datos en tiempo real para planificar mejor los desplazamientos
- Publicado en el BOE el I Convenio Estatal de Grandes Cadenas de Comercio Textil y Calzado -ARTE-
- La inteligencia artificial entra en la era de la transparencia: qué cambia para las empresas con el AI Act
- La caída del precio del oro: ¿fin de su era dorada o una oportunidad estratégica para los inversores?
- Las empresas participan cada vez más en el diseño de los grados para reducir la distancia entre universidad y mercado laboral