Si la digitalización hace al lujo más visible, accesible e inmediato, ¿lo debilita?
El lujo ya no se define únicamente en boutiques silenciosas ni en talleres artesanales. Hoy también se construye en pantallas, algoritmos y experiencias digitales.
Redes sociales, comercio electrónico e inteligencia artificial están transformando no solo cómo se vende el lujo, sino cómo se entiende. La exclusividad sigue siendo su núcleo, pero su significado está cambiando.
- Publicado en Café Society