Mercurio, el enigma cósmico que resolvió Albert Einstein
A lo largo de la historia de la ciencia, Mercurio ocupa un lugar de honor: durante siglos, sus características orbitales resultaron inexplicables para la física clásica. Hasta que llegó Albert Einstein.
Visto desde la Tierra, Mercurio ofrece sorpresas constantes. Al girar en una órbita interior mucho más corta y rápida que la nuestra, este planeta adelanta periódicamente al nuestro. Durante los días en que se produce este sobrepaso, parece frenar en el firmamento, invertir su trayectoria y desplazarse en sentido contrario respecto al fondo de estrellas fijas, para luego retomar su curso habitual.
- Publicado en Ciencia + Tecnología