Julián Padrón (1910-1954) un novelista y periodista venezolano, de más enjundia de la que se le reonoce
Para llenar mí esperanza
no hay hora en que yo no muera
Xavier Villaurrutia
Poco, muy poco interés, antes del estallido del “boom latino-americano”, con su realismo mágico y su exquisita prosa, ha habido y continúa habiendo en nuestro país, hacia la literatura hispano-americana. Esto se pone de manifiesto cuando apenas se conoce un elenco de escritores, de bastante interés y no poca valía. Por poner sólo un ejemplo, de Venezuela solo suele citarse a Rómulo Gallegos, que fue presidente de la república venezolana, cuya ‘Doña Bárbara’, hace tiempo que es un clásico o a Arturo Uslar Pietri, autor de excelentes obras de gran fuerza descriptiva, con una prosa elegante y barroca como ‘Las lanzas coloradas’ u ‘Oficio de difuntos’; artífice, así mismo, de unos memorables relatos cortos.
- Publicado en América