Luxemburgo, un país de 600.000 habitantes interesado en diversificar su economía, muy vinculada al sector financiero, se convirtió en el primer Estado miembro de la Unión Europea (UE) en dotarse de un marco jurídico para regular la futura minería espacial y el segundo del mundo, tras Estados Unidos. Los diputados del Gran Ducado aprobaron a mediados de julio, con 55 votos a favor y dos en contra, una ley que empieza a aplicarse desde el 1 de agosto y que establece las normas para aportar certidumbre a las compañías que sueñan con hacer beneficio en un sector emergente que se conoce como nuevo espacio ("new space").