Consumo, posverdad y humanidades
Los medios consagran la palabra “posverdad”, para señalar como una novedad lo que es tan viejo como la historia humana, “que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública, que los llamamientos a la emoción y a las creencias personales”. Hay que presentar, parece obligado, como un atraso y una rareza, que la economía del deseo condicione los comportamientos. Y, sin embargo – se preguntaba hace tiempo Ramoneda - ¿qué es sino, por ejemplo, lo que induce al consumo? Consumir es “Utilizar un producto para satisfacer una necesidad real o creada”. Pero también: “Desazonar, apurar, afligir”.
- Publicado en Opinión