Lowry, alcohol, Oaxaca y Fernando
«(…) Para ella, preocupada por él, era cuestión de abatir fantasmas. Pero para él era bastante diferente, pues en primer lugar el fantasma más poderoso que debía enfrentar era él mismo, y tenía considerables dudas acerca de si quería que, en modo alguno, lo abatiesen»
Oscuro como la tumba donde yace mi amigo, 1968, Malcolm Lowry
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