El Mundial 2026 confirma que los grandes eventos deportivos se han convertido en uno de los principales objetivos del cibercrimen
- Escrito por La redacción
- Publicado en Sport
Tras el balance realizado por Logicalis Spain, líder internacional de soluciones IT, y Áudea, especialista en ciberseguridad, los expertos identifican una profesionalización cada vez mayor de las campañas de fraude digital, planificadas con meses de antelación para aprovechar el enorme volumen de actividad que generan este tipo de competiciones.
Lejos de tratarse de ataques improvisados, los datos muestran que los ciberdelincuentes comenzaron a preparar su infraestructura mucho antes del inicio del campeonato. “Entre enero y mayo de 2026 se registraron más de 13.000 dominios relacionados con la FIFA, y antes incluso de que arrancara el torneo uno de cada 41 ya había sido identificado como sospechoso o malicioso” nos cuentan desde la compañía.
La actividad se aceleró en las semanas previas al Mundial. Solo durante el mes de abril se detectaron 9.741 dominios fraudulentos, una cifra que multiplica casi por cuatro el pico máximo registrado durante el Mundial de Qatar 2022.
Una vez iniciada la competición, las estafas digitales y los fraudes online llegaron a multiplicarse por diez, aprovechando el incremento de búsquedas relacionadas con retransmisiones, entradas, merchandising, promociones, apuestas deportivas y contenidos asociados al torneo.
Para Logicalis y Áudea, estos datos evidencian un cambio de paradigma. Los grandes eventos internacionales ya no representan únicamente una oportunidad puntual para los atacantes, sino campañas cuidadosamente planificadas que comienzan meses antes de que se produzca el acontecimiento y evolucionan conforme avanza la competición.
"El Mundial demuestra que la ciberdelincuencia funciona cada vez más como una industria. Los atacantes planifican sus campañas con la misma anticipación con la que lo hacen las marcas o los organizadores de un gran evento. Registran dominios, preparan infraestructuras, adaptan sus mensajes a cada fase del campeonato y aprovechan cualquier momento de máxima atención para incrementar el impacto de sus ataques", explica Andrés Cartes Guilarte, Cybersecurity Culture Consultant de Áudea.
Entre las estafas destacaron: páginas falsas para la compra de entradas o productos oficiales; plataformas fraudulentas de streaming; sorteos inexistentes; aplicaciones móviles maliciosas y correos electrónicos que suplantaban la identidad de la FIFA, patrocinadores o medios de comunicación.
“Más allá del impacto sobre los aficionados este tipo de campañas afectan a empresas y organizaciones que desarrollan acciones comerciales ligadas al evento. Las promociones, sorteos, campañas de marketing… pueden convertirse en una vía adicional para la suplantación de marca o la distribución de contenido fraudulento” explica Cartes.
Con todo ello, el Mundial 2026 confirma que los grandes eventos de masas forman ya parte del calendario estratégico del cibercrimen. "Los ciberdelincuentes han demostrado que saben anticiparse al comportamiento de millones de usuarios y convertir cualquier evento global en una oportunidad para escalar sus campañas de fraude” concluye el experto.
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