Educar en la paciencia y la incertidumbre hará que los niños tengan una madurez más feliz
Mi padre, por ejemplo, creció en una casa compartida con mis abuelos y sus once hermanos. La toma de turnos, la responsabilidad de cuidar unos de otros, la gestión de la espera, la necesidad de compartir, etc. fueron habilidades que adquirió de forma natural.
- Escrito por Ildefonso Méndez