La emancipación de la mujer y el socialismo. Segunda Parte
La incorporación de la mujer al trabajo generó en ciertos sectores del socialismo muchas críticas. Algunos se oponían al trabajo asalariado de las mujeres para protegerlas de la explotación, con no pocas dosis de paternalismo y, también porque consideraban que podía aumentar el número de abortos y la mortalidad infantil. Pero el principal argumento para desentenderse de la emancipación femenina provenía del supuesto aumento del paro masculino, así como del descenso de los salarios al incrementarse la oferta de mano de obra cuando la mujer entrase en el mercado laboral. El intento de algunos socialistas de que la mujer regresase a casa fue contestado por otros. En este sentido, es significativo que Pablo Iglesias explicase en 1888 en las páginas de El Socialista que ese deseo era imposible de cumplir, pero, sobre todo, porque no era muy recomendable para la lucha socialista porque restaría elementos para el enfrentamiento con los capitalistas.
- Publicado en Tribuna Libre