Un ápice de sentido común
¿Queda un átomo de sentido común en alguno de los principales poderes que configuran los nexos entre la gran empresa y el Estado en España? Responder sí a esta pregunta implica superar importantes obstáculos. El más prominente de los surgidos en los últimos días concierne a la incorporación –fichaje- por la compañía eléctrica Iberdrola de quien fuera hasta junio de 2019 director del Centro Nacional de Inteligencia, CNI, teniente general Félix Sanz Roldán. Este conquense de 71 años, que ha sido durante la última década y hasta su jubilación en junio de 2019 principal gestor de la Razón de Estado en España –los secretos intereses estratégicos de la nación - se integrará como consejero internacional del presidente de la compañía eléctrica vasca, Ignacio Sánchez Galán. Se trata de la misma empresa que fichó al policía, luego ex policía, José Manuel Villarejo Pérez durante 13 años seguidos para realizar distintos asuntos investigados por la Justicia. Villarejo y Sanz Roldán se enfrentaron a propósito de la vinculación con el ex policía de Corina Larsen Zu Wittgenstein, ex amante del rey emérito Juan Carlos. La empresaria germana recurrió a Villarejo en una supuesta búsqueda de protección contra presuntas amenazas contra ella del entonces director del principal servicio secreto español. Villarejo permanece en prisión desde 2017.
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