Ritmo lento frente al repunte de la pandemia tabaquismo
- Escrito por Gaspar Llamazares Trigo
- Publicado en Editoriales
El nuevo ministro de sanidad ha desbloqueado la reforma del real decreto relativo al diseño del empaquetado de las cajetillas y a la limitación de otros productos relacionados con la adicción al tabaco como los cigarrillos electrónicos sometiéndola a consulta pública durante el actual mes de Abril. El objetivo del Ministerio es modificar el Real Decreto 579/2017, de 9 de junio, por el que se regulan determinados aspectos relativos a la fabricación, presentación y comercialización de los productos del tabaco y los productos relacionados. Además, recoge la prohibición de determinados aditivos y componentes que "pueden resultar más llamativos para los consumidores", particularmente para los más jóvenes.
Esto último responde al hecho de que se ha duplicado el consumo de cigarrillos electrónicos en España en apenas siete años, pasando del 6,8% de 2015 al 12,1% de 2022.
En todo caso, se trata de una reforma parcial que ya estaba incluida en la Estrategia Integral de Prevención del Tabaquismo, cuya aprobación ha sido aplazada y luego paralizada con la ministra Carolina Dárias y que también hacía referencia a la extensión de la prohibición de fumar a lugares públicos y privados de especial significación como terrazas, playas, estadios deportivos e incluso en el automóvil cuando se viaje con niños o mujeres embarazadas, así como el incremento sustancial en el precio del tabaco, que tiene especial incidencia en el inicio del consumo entre los jóvenes.
La razón es precisamente que la incidencia del tabaquismo, después de un periodo de reducción que situó a España a la cabeza de la lucha antitabaco en la Unión Europea, ha vuelto a incrementarse, en particular entre jóvenes y mujeres, hasta situarnos casi en los mismos niveles de preocupación que en su momento dieron lugar a la última ley de prevención del tabaquismo y su prohibición en locales públicos cerrados. Por eso el objetivo de reducir la incidencia del tabaquismo entre los jóvenes en un treinta por ciento.
Como consecuencia de la aplicación de la ley de prohibición del consumo en lugares públicos se observó un descenso continuado en la proporción de fumadores, la exposición al humo ambiental de tabaco disminuyó en lugares de ocio más del noventa por ciento. Con una significativa reducción de los ingresos hospitalarios y de la mortalidad por infarto de miocardio, así como de las hospitalizaciones por enfermedad pulmonar crónica y asma y del riesgo de prematuridad y bajo peso neonatal.
Sin embargo, según el Ministerio de Sanidad, todavía a día de hoy en España cada año siguen muriendo más de 50.000 personas debido al consumo de tabaco (más que por los accidentes de tráfico y el consumo de drogas ilegales juntos). Además, el consumo de tabaco incrementa en un setenta por ciento el riesgo de muerte prematura por diversas enfermedades relacionadas. Es la causa de más del noventa por ciento de los casos de bronquitis, del noventa y cinco de los casos de cáncer de pulmón y del treinta por ciento de todas las cardiopatías coronarias.
El incremento del riesgo es directamente proporcional al tiempo que se lleva fumando, a la cantidad de cigarrillos diarios, a la profundidad de la inhalación del humo y al contenido en nicotina y alquitrán de la marca".
Por otra parte, entre las medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia de la covid19, con la prohibición en concreto del consumo de tabaco en las terrazas, se abrió la posibilidad de consolidar y de ampliar la prohibición a otros espacios. Una oportunidad que el ministerio de sanidad tampoco aprovechó.
Desde entonces la única medida significativa ha sido la decisión reciente de financiación pública de uno de los fármacos basado en la nicotina y disponible en las farmacias para dejar de fumar. Se trata del Todacitan, después de que los anteriormente utilizados hayan sido retirados del mercado.
Por eso, si bien hay que felicitarse en primer lugar de la consulta pública del ministerio de sanidad al objeto de modificar lo relativo a la imagen de las cajetillas y a los nuevos productos, sin embargo, este no debería ser el final del camino, sino solo un primer paso para la aprobación definitiva de la estrategia de prevención del tabaquismo y también para una próxima reforma de la ley con el objetivo de situarnos de nuevo al menos en la línea del resto de los países europeos en la lucha contra el tabaquismo y en favor de la salud pública.
Gaspar Llamazares Trigo
Médico de formación, fue Coordinador General de Izquierda Unida hasta 2008, diputado por Asturias y Madrid en las Cortes Generales de 2000 a 2015.