EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

La Europa más rancia

El triunfo del partido SMER-D en Eslovaquia el pasado fin de semana ha encendido las alarmas de medios liberales en Europa, que lo ven como un riesgo para la cohesión en la guerra de Ucrania y un reforzamiento del frente trumpista en el continente. Hay parte de verdad, pero también un sesgo de mixtificación y propaganda útil en estas proclamas.

Encarando bulos: mejora la deuda española

Los debates políticos encienden soflamas. Algunas, insostenibles: por falsas. Lo hemos visto en los últimos días, cuando se han lanzado, desde el espectro conservador, diferentes afirmaciones que no se sustentan sobre análisis serios. Recordemos: las rebajas de impuestos junto a las promesas de incrementar gastos e inversiones y, a su vez, reducir deuda y déficit, se han convertido en un clásico de esas promesas imposibles. Desvelar cada una de esas falacias y comentarlas resultaría prolijo, y extenso en demasía. De hecho, ya lo hemos desarrollado en otras columnas, en este mismo espacio. Por ello, nos centramos en un factor que se suele invocar como elemento desestabilizador de la economía española: la deuda pública. Se advierte que es excesiva. Que no puede mantenerse en el tiempo. Que conduce al precipicio. Sin negar la preocupación que debe tenerse sobre este crucial indicador, se debe tener en cuenta esencialmente su relación con el PIB, con la evolución del crecimiento de la economía. Es así como se mide de forma homogénea la deuda sobre el PIB –un cociente– para realizar comparaciones internacionales, al margen del volumen de esa deuda. Veamos datos recientes.

Pacto mínimo para la unidad y el bienestar

Los discursos realizados en esta investidura seguramente han confundido a muchos españoles: todos resultaban convincentes hasta que el replicante de turno destruía tal impresión. Quizás operaba la sensación de que las palabras presentes no se correspondían con las gestiones pasadas.

Apuntes para salir del marasmo

Trazar una guía para salir del marasmo político en el que nos hallamos implica definir el marasmo: “grado extremo de agotamiento o enflaquecimiento”, dice el diccionario de la Academia Española. ¿Dónde nos hemos agotado y enflaquecido? ¿Quién tiene responsabilidades en alentar este desconcierto? Las responsabilidades, con grados diferentes, son múltiples. Vayamos por partes. Empecemos por la derecha. El Partido Popular, a través de sus dirigentes, ha abandonado anteriores señas de identidad procedentes de cierto centrismo que le otorgó en su día una templada consistencia, muy necesaria en un país de extremos como el nuestro. Hoy asistimos a la abducción ideológica del PP a manos de Vox, partido enriscado en objetivos políticamente inviables en pleno siglo XXI. Negar, como niegan sus dirigentes, la violencia machista, el cambio climático, la España autonómica; arremeter contra derechos y libertades cívicas y sexuales conquistadas, amagando con suprimirlos, así como rechazar la voluntaria muerte digna; execrar el derecho a la memoria histórica y democrática, o proponer la ilegalización de los partidos nacionalistas y de izquierda son, sencillamente, aberraciones que no tienen cabida constitucional a estas alturas. Por eso, el primer mandamiento del decálogo que aquí proponemos consistirá en que Vox haga examen de conciencia y si desea ser naturalizado y salir del evidente corsé puesto alrededor suyo, corsé que extiende y aprieta sobre el PP, debe necesariamente abandonar ese ideario agresivo tan extemporáneo y adaptarse a los tiempos presentes ateniéndose a la Constitución del 78, susceptible, por cierto, de ser mejorada y enmendada puntualmente cuando los consensos necesarios para ello sean posibles.

El fútbol sí es para tanto

Por alguna razón que se me escapa, probablemente de carácter físico, arrastro desde la adolescencia una cierta fama, nada relevante ni ostentosa, de intelectual. Supongo que el hecho de gastar durante muchos años gafas, en el más acabado estilo gafitas cuatro ojos, y una cara de despistado, que a poco que me descuidara me daba un aire aproximadamente bobo, unido a mi gusto por la literatura, contribuiría a fraguar ese malentendido. Sin embargo, yo había venido a este mundo a ser futbolista, en concreto, delantero centro del Atlético de Madrid y de la selección española, y de no ser porque Gárate se me había adelantado en el tiempo hubiera querido ser él. Gárate ya era Gárate antes de poder serlo yo y, por otra parte, mis facultades para pegarle patadas a una pelota eran muy menguadas y eso que no tenía otro afán que jugar al fútbol, pero ni aun así hubo modo, los dioses son despiadados. Muy pronto me di cuenta de que no estaba llamado por los caminos del gol, aunque lejos de frustrarme busqué otros modos de realización. Puesto que no podía ser Aquiles, el héroe, sería Homero, el narrador de sus gestas, el ciego de los mil ojos y el verbo encendido. Si no era Pelé sería José María García. Y así, cambiando de vocación y de conversación, fui echando la infancia y la pubertad.

Presidente o capataz

Un espejismo, según la acepción segunda del diccionario de la lengua española es una “ilusión, un concepto o imagen sin verdadera realidad”. Con la segunda votación en el Congreso rechazando la investidura de Feijóo como presidente del gobierno se desvanecen algunos espejismos que tras las elecciones del 23J ha alimentado el presidente del PP y las terminales mediáticas conservadoras.

  • Publicado en Opinión

Meter por los ojos

La estrategia del Partido Popular es transparente y se organiza en dos ideas que se fundamentan psicológicamente en una. Primero, meter falsos dilemas dicotómicos por los ojos para cegar intelectualmente tanto al común de los mortales como a los divinos de la política. La potencia emocional de lo dicotómico, de elegir entre “o tú o nada” que decía Pablo Abraira, es indiscutible. El PP usa un lenguaje binario, como los sistemas informáticos, para programar ideológicamente el debate. Es, en definitiva, una fórmula destilada de poner orejeras a la realidad política. Solo es o será lo que ves que te digo. Y solo te dejo ver lo que sirve para ocultar todo lo demás.

  • Publicado en Opinión

Un debate innecesario

Como estaba previsto, el debate de investidura de Núñez Feijóo ha acabado con el rechazo parlamentario del candidato propuesto por el Rey. Era lo esperado y probablemente era también esperado el discurso plano del Presidente del Partido Popular, pero el debate de los días 26, 27 y 29 de septiembre permite algunas glosas sobre el acontecimiento.

  • Publicado en Opinión
Suscribirse a este RSS

EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.