"A la corte del rey emérito, la concordia le sale a cobrar". Como era de esperar, la vuelta del rey emérito, después de dos años de su salida precipitada de España dando un portazo ante las primeras informaciones, investigaciones y de las primeras medidas adoptadas por su hijo Felipe VI, para luego instalarse a cuerpo de rey en Abu Dhabi, se ha convertido en un acontecimiento mediático y político de primer orden. Con ello, ha saltado por los aires lo acordado con la casa real y el gobierno, que si bien no preveía ninguna nueva exigencia de transparencia o de disculpas públicas, limitaba la visita a lo estrictamente personal y por tanto en un ambiente de discreción.