La muerte de un “delfín” y las condenas del “1001”
El día 20 de diciembre de 1973, una potente carga de dinamita, explosionada en la calle Claudio Coello al paso de su coche oficial, acabó con la vida del almirante Luis Carrero Blanco, cuando volvía de su misa diaria en la iglesia de los jesuitas, y con la de sus escoltas, el inspector de policía Juan Antonio Bueno Fernández y el conductor José Luís Pérez Mogena.
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