Michael Sandel y Thomas Piketty acaban de publicar un libro altamente recomendable (Igualdad, Debate, Madrid 2025). Un diálogo profundo entre un filósofo eminente de Harvard, cuyas clases on line son un éxito de asistencia; y un historiador económico y social (así se autodefine el economista Piketty), con un sólido bagaje de investigación sobre la desigualdad. En ese encuentro didáctico, una pregunta se plantea de manera subliminal durante la conversación: ¿por qué la clase trabajadora vota a las opciones de ultraderecha? Los ejemplos son abundantes, en buena parte en Europa –desde Alemania hasta Portugal, pasando por Francia, entre otras naciones–, sin descuidar la situación en España. En paralelo, las formaciones socialdemócratas han ido perdiendo apoyos electorales desde la década de 1980.