El primer cuarto del Siglo XXI está derivando en sociedades de los denominados países desarrollados, en una tónica más que preocupante, ¡aterradora! Acontecimientos que no pasan de la epidermis de buena parte de la opinión pública y la ciudadanía en general. El terror, el odio, la imposición de la ley de la fuerza, la intolerancia, está tomando carta de algo aceptado y normalizado por buena parte de la ciudadanía del mundo occidental. ¿Cómo puede asumir una sociedad, que se denomine sana con tan absoluta parsimonia e inacción la masacre de miles de niños, ancianos, sanitarios, periodistas, miembros de ONG como está ocurriendo en Gaza, y ahora también en Líbano? ¿Cómo puede una sociedad desarrollada asumir que el presidente de un país latinoamericano, que todos sabemos, que se denomina democrático que ante la situación de pobreza en su nación diga que las personas no morirán de hambre porque esas personas no son idiotas y harán algo para no morirse, y que, por supuesto el Estado no debe intervenir de ninguna manera para paliar esa situación, no intervención de forma absoluta? ¿Cómo se pueden poner como modelo de políticas antiinmigración de un país europeo que abonando ingentes cantidades de dinero para que terceros países, véase Túnez, Libia, etc. “paren las mareas humanas” y los devuelvan literalmente al desierto, y según denuncian ONG incluidos apaleamientos y también violaciones a mujeres? Y que estas políticas sean objeto de análisis concienzudo y beneplácito de otros gobernantes o lideres de la oposición de países europeos que lo ven como la mejor solución, me atrevería a decir la Solución final…( todos sabemos de donde proviene esta mención) y ya acercándonos a estos lares, ¿cómo una sociedad como la española puede ser consciente , sin pestañear, que mensualmente acontezca suicidios inducidos directamente por desahucios de viviendas y sin embargo los grandes medios de comunicación, opinión pública y muchos líderes políticos pongan su foco en la ocupación de viviendas (que también es un problema, está claro), ¿Cómo fallecen más de siete mil ancianos en residencias de mayores de Madrid, y desde los propios familiares de los fallecidos como desde diferentes ámbitos independientes de la sociedad se apela a como mínimo se proceda a un análisis e investigación de si hubo decisiones políticas y/o de directivos sanitarios que pudieron influir de forma muy directa en dicha masacre sanitaria, y a día de hoy no se ha procedido ni a lo uno ni a lo otro?