La ciudadanía debería, ahora que llegan los fondos europeos, estar atenta a la práctica colusiva. En la actividad económica la Colusión es un término que representa el fortalecimiento algunas empresas pertenecientes al mismo sector con el fin de mantener, por ejemplo, un control del abastecimiento del producto que distribuyen y recibiendo las ganancias por igual. Así, sectorizan el mercado local más importante. Estos acuerdos también se crean con la finalidad de parcializar el mercado para convertirlo en un monopolio de acción solo para quienes forman parte de la colusión establecida. De tal modo, cierran las puertas a las demás compañías que intentan a menor escala formar parte del grupo de competencia libre en el área de marketing. Esto impide una mejora de las prestaciones con el abaratamiento de los precios. Análogamente, en política, el bipartidismo abusó de dicha práctica basándose en lo que han llamado «el sentido de Estado». Aunque eso terminó produciendo el 15M, su práctica degrada el efecto benéfico de las medidas progresistas cuando empobrece una mejora general en detrimento del acaparamiento faccioso.