Sobre el volcán
Los vecinos de La Palma vivían su vida cotidiana sobre un volcán. En una consciencia cuántica, simultáneamente lo sabían y lo olvidan en sus quehaceres diarios gracias a la capacidad para el olvido que tienen las rutinas. Parados a pensar, tenían muy claro que dormían sobre un lago de lava. En las sociedades donde vivimos en esta fase de crisis y declive capitalista, dormimos en brazos de la cotidianidad sabiendo e ignorando que lo hacemos sobre el dolor, el hambre, la miseria o la explotación. Como en La Palma, sabemos y olvidamos dormir sobre un volcán. En ocasiones entra en erupción y surgen millones de refugiados, la especulación quema las vidas de las familias, las pandemias y otras recuerdan que no hay barreras para la lava imparable que emerge de la desigualdad y la pobreza. Hasta ahora han sido noticias, como lo es la erupción que sufren en Canarias. Algún día serán miles de Krakatoa. Y como el volcán, el cambio de vida será imparable, inevitable y aterrador.
- Publicado en Opinión