El término ‘Influencer’ se podría definir como una analogía con el concepto del marketing, entendiéndose como persona que es capaz de influir significativamente en la decisiones y opiniones de las personas que les ven y les siguen. No es directamente la persona responsable de las decisiones de las personas que les ven, puesto que el cliente le genera un cierto estatus o posición de autoridad por su conocimiento sobre el tema del que el influyente está tratando (Brown y Hayes, 2008; del Olmo, 2013)1. Tras esta aproximación a una definición, se puede observar que la importancia no reside solo en el número de seguidores que aparezca en tu red social, sino en superar el nivel de ignorancia de los oyentes y espectadores para conseguir ser admirado por estos, como podemos observar en Twitter, según afirman Romero, Galuba, Asur, y Huberman, (2011)2.