De todos los héroes de la Revolución francesa el autor que se ha desvanecido en el tiempo, el que se lee menos, el que parece casi olvidado, es Voltaire. Tiene lo que hay que tener para disgustar: ama el dinero, la gloria, el progreso, la razón. Desconfía del pueblo, al que creemos infalible, y lucha sin tregua contra un clero ya desaparecido en Francia porque en otros países, la situación continúa igual. Parece que ya nadie se preocupa por los poderes de la Iglesia, salvo los historiadores y algunos literatos que hemos analizado esa huella en los escritos y evolución de la sociedad a través de los textos.