En este breve trabajo queremos sacar a la luz una de las colecciones desconocidas de aperos e instrumentos agrícolas en España en la primera mitad de siglo XIX que formó parte de un proyecto fallido de enseñanza de su uso y que terminó por pasar a manos públicas. Fue uno más de los intentos por introducir las mejoras técnicas que fuera de España se conocían en este momento de pleno auge de las revoluciones agrícolas en Occidente. La situación productiva del campo español no varió sustancialmente por todos los proyectos e iniciativas educativas que se dieron desde fines del siglo XVIII y mediados del siglo XIX, pero, de todos modos, creemos que es importante dedicarles cierta atención para demostrar el trabajo y preocupaciones por enseñar mejoras para intentar cambiar la realidad del agro español, en la línea de nuestros trabajos anteriores sobre este particular, ya que constituyen las primeras etapas de la institucionalización educativa en el estado liberal. También pretendemos, como segundo objetivo, sacar a relucir otra iniciativa del incansable agrónomo Antonio Sandalio de Arias en el seno de la Real Sociedad Económica Matritense, a quien se debe que no se perdiera esta colección y pudiera tener cierta utilidad en la enseñanza agronómica decimonónica.