Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

Enriqueta de la Cruz

Periodista, escritora.

Restablecimiento de la República

Introducción.-

Las Cortes de la República Española restablecieron su funcionamiento en el exilio al amparo de los preceptos constitucionales votados y ratificados por los españoles en las consultas electorales de 1931, 33 y 36. Los gobiernos de la República se vinieron sucediendo desde entonces con el esencial designio de devolverle al pueblo el libre ejercicio de sus derechos cívicos, propiciando así el establecimiento de un régimen auténtico de convivencia. Esta acción no había de cesar mientras a los españoles no se brindara la ocasión de hacer surgir una nueva legalidad democrática.

La hora de la verdad

Leo, constato, me participan estos días bastantes reivindicaciones justas que compañeros y compañeras siguen moviendo y defendiendo heroicamente en las calles, a duras penas en sus propios partidos o esos sindicatos instalados en el silencio de los corderos (por el momento, solo por el momento esperemos…); en las redes, los espacios que se encuentran abiertos, en estos días, sí, en que intentan más que nunca acallarnos, desmotivarnos, aislarnos, adocenarnos. Firmas, manifestaciones, reuniones, para avanzar en ellas… Tiene mérito. Entre estas personas, dignas, coherentes, hay, por supuesto, sindicalistas, militantes… A título individual… Pero que siguen creyendo en sus organizaciones.

Libertad Fernández, discreto ejemplo de lucha, coraje y socialismo

Ayer se nos fue sin un ruido, rápidamente, tan inesperadamente, Libertad. Cruzó su última frontera. Su vida fue así, cruzar fronteras. A los meses, la de España, por culpa de esos “cruzados” genocidas, hacia Francia. Niña de exilio, mujer de exilios, Rivesaltes, el campo de concentración de nuestros vecinos, y luego tantos lugares que marcaron.

La pandemia política y la nueva normalidad

Más allá del análisis en corto, importante pero insuficiente ante los retos, de si se ha gestionado más o menos bien la pandemia, aquí y allá, si este u otro líder, partido, lo ha hecho mejor que lo hubiera hecho otro, o tal científico acierta y el otro experto sanitario no, en este inflamado panorama súper hinchado de información pero mal informado donde bulos se confunden con verdad y maniobras goebbelianas con eficacia… Más allá está en nuestras manos ciudadanas, de pueblo, empoderarnos y hacer una aportación definitoria, definitiva, sin miedos, sin sugestiones, sin entrar ciegos y serviles en esa era de la obediencia que tan bien retrata la premonitoria película Isla de perros.

La vuelta a la normalidad sin salvajes

Estamos hartos y hartas de aquellos que ante su impotencia y miedo, nos imponen su agenda de locos, su caos, sus cabalgatas de caballos desatados, descompuestos… Y nos distraen de las tareas principales, constantemente, sin solución ante ellos, salvo aclararnos los demás, sumar esfuerzos, pensar reflexivamente y luego actuar en consecuencia, darles el ultimátum y si no reaccionan, la espalda: seguir sin ellos, por el camino que debemos tomar. Otro, el que esta nueva realidad nos exige, el que nos está marcando la ley de la supervivencia que no es la de las dentelladas y mordiscos, el canibalismo, el yo primero, el no me importas, sino precisamente, lo contrario. Cuesta, es cambiar el rumbo, el paradigma, la costumbre, la neurosis, por trabajo, organización, unidad, movilización, aunar voluntades…

La pandemia como excusa e instrumento pro docilidad

Mientras morimos de mil muertes y maneras, hay muchas preguntas en el aire que todos nos hacemos aunque en algunos casos no se quiera verbalizar. Hay cuestiones, demasiadas, que no encajan, que no tienen ni pies ni cabeza. Datos deslabazados que nos suministran sin que aporten ni importen para nada, que nos entretienen y nada más. No son sino desestabilizadores bajo apariencia de calmantes, enredinas, cortinas de humo y estrategias de luz de gas; estrategias de guerra contra la población, no a su favor.

Salud es República: Única salida

Tengo el honor de haber conocido a un grupo de militares demócratas y comprometidos con la causa del pueblo que hace algunos años firmaron el manifiesto Las Fuerzas Armadas con el pueblo, que se aloja en la página rebelión en los cuarteles de www.rebelion.org. (Las Fuerzas Armadas es con quien únicamente tienen que estar para defenderlo, con el pueblo y no haciendo el exhibicionismo de cabra y procesión ni amenazando a los gobiernos democráticos, como hacen algunos; no contra el pueblo, como ha sido y se ha percibido desde el Golpe de Estado). Pues bien, entre los militares demócratas, estas personas admirables, estuvo y está en primera línea un destacado defensor de la república, Manuel Ruiz Robles, capitán de Navío, miembro del colectivo Anemoi, presidente de Unión Cívica por la República, miembro fundador de la Asociación Civil y Milicia y República (ACMYR) que preside el heróico teniente Luis Gonzalo Segura, denunciante de la corrupción en el Ejército.

Los niños necesitan salir

Querido Pedro Sánchez: me llamo Inti y vivo en Córdoba.

Estoy muy aburrido y me gustaría salir a la calle por lo menos 30 minutos.

Si se cumple esto, te lo agradezco.

Lo primero es el hombre; quien mata es alimaña

“Lo primero es el hombre y luego todo lo demás”. Lo demás: la economía, la política, la ley…, todo aquello que se inventó el hombre para la vida del hombre, no para ser su esclavo. Me ahorro el: “y la mujer”, no sea que me regañe la privada y subvencionada RAE real. Hay que recordar esto que se decía, que fue un elevarse. Que hoy se olvida. Y quienes matan, nos matan, no son hombres, “ni mujeres”, ni esos robots en que nos quieren convertir a todos; son otra cosa, son alimañas.

Los jóvenes olvidados y las políticas de empleo

Cuando se habla de los más vulnerables y los sindicatos nos envían qué hacer ante un ERTE en España, en tal o cual comunidad en concreto (y solo eso), cuando la ministra correspondiente hace una llamada para la tranquilidad de los turistas, cuando el presidente comunica las medidas económicas, nos sorprende un lapsus, un olvido: el del colectivo de nuestros jóvenes atrapados en otros países, en un limbo cierto cientos de ellos, en su incertidumbre, hoy, confinados en pequeños apartamentos, quizá en un habitáculo ridículo del que pueden ser invitados a salir en cualquier momento por miedo de otros, sin tarjeta sanitaria, con condiciones laborales precarias, con sus contratos en suspenso, con el gran fantasma de que quizá ya no puedan trabajar más allá donde están y sin una esperanza de regreso cierto y sostenible aquí.