Recordando la muerte de Mary Shelley
- Escrito por Rosa Amor del Olmo
- Publicado en Cultura
Hoy que se cumplen años (1 de enero de 1851) de la muerte de esta escritora tan singular. Hija de la filósofa Mary Wollstonecraft, del escritor William Godwin y esposa desde 1816 del escritor Percy Bysshe Shelley, Mary Shelley se vio inmersa en un ambiente propicio para el desarrollo de su talento literario, aunque también muy agobiante para ella. Asistió con su esposo a muchos eventos literarios en asociación con otros escritores contemporáneos, como John Keats y lord Byron, todos ellos miembro de la llamada escuela cockney, formada dicha escuela por la segunda generación de poetas románticos ingleses. Con apenas 18 años, Shelley escribió la novela Frankenstein o el moderno Prometeo, que inspiraría el género de la ciencia ficción. Ella revisita el mito del demiurgo a través de la historia de un científico que creó una criatura monstruosa e inadecuada, visto hoy.
Mary Shelley comete el error de haber tenido éxito en un género considerado menor y de haber sido la esposa de Percy Bysshe Shelley, el más lírico de los poetas románticos ingleses. Y sólo por ser una mujer la Oxford Anthology of English Literature (1973) ni lo menciona. En 1818, algunos críticos lamentaron que al escribir Frankenstein, la joven escritora hubiera olvidado "la dulzura inherente a su sexo". En 1945, el editor de una colección de cartas señala en el prólogo que esta publicación no se justifica por "la calidad de las cartas de Mary Shelley o por su importancia como escritora. Es como la esposa de Percy Bysshe Shelley que despierta nuestro interés”.
Mucho más que una "mujer de...", la autora de Frankenstein y ejecutora del testamento del poeta es una mujer emancipada y comprometida. Durante una vida breve y dolorosa, publicó seis novelas y un cuaderno de viaje, todos defendiendo puntos de vista éticos y políticos.
Con este mito de Frankenstein, creado por Shelley, se adelanta con una capacidad inaudita al futurismo que ya tenemos aquí. Uno de los detalles fundamentales de su obra es ese, entre otros. ¿En quién se inspiraría? ¿A quién querría cambiar el cerebro y qué prototipo de hombre tendría Shelley en su mente? Al fin, su proyecto –en esa época fuera de toda imaginación- no es ni más ni menos que injertar una cabeza en un cuerpo extraño. Sergio Canavero, (síndrome de Frankenstein) neurocirujano italiano, ha sido uno de los pioneros en trasplantes de cabeza en los últimos años. Desde el escenario de las promesas había pasado a la acción al realizar, en 2016, este tipo de intervenciones en un mono. Sin embargo, el animal no había recuperado la conciencia. El pasado 17 de noviembre, el mismo Sergio Canavero dio un paso más al anunciar, durante una rueda de prensa, haber conseguido el primer trasplante de cabeza en un ser humano. Esta operación, realizada en China con la colaboración y bajo la dirección del profesor Xiaoping Ren, permitió conectar la cabeza de una persona fallecida con el cuerpo de otra. La operación de 18 horas es anunciada por los protagonistas como un éxito. La revista Surgical Neurology International publicó un informe sobre esta operación el 17 de noviembre. No queriendo detenerse en esta etapa, Sergio Canavero ya está anunciando cuál será el siguiente paso; realizar la misma operación pero con la cabeza de un sujeto voluntario vivo. Esta intervención la anunció el especialista como previsto en los siguientes meses desde 2017. Este anuncio no dejó de hacer reaccionar a muchos especialistas, considerando la diferencia que puede haber entre una intervención sobre un sujeto fallecido (sin sangrar por tanto) y otra sobre un sujeto vivo. Muchos tienen dudas sobre las posibilidades de supervivencia de un paciente que se ha sometido a una intervención de este tipo. No existe evidencia en cuanto a la capacidad de la médula espinal para conectarse. Además, como con cualquier trasplante, surgiría un problema de rechazo, pero a una escala mucho mayor. Una mujer predijo muchas cosas de las que hoy solo recordamos esta, fundamental. Pero lo cierto es que la realidad siempre supera a la ficción en algún momento.
Rosa Amor del Olmo
Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.
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