Las culpas de la Historia
- Escrito por Julio Gómez de Fabián
- Publicado en Déjà Vu
“Cuando la juventud, que todavía piensa y siente como los niños, ha entrado apenas en los claustros un poco solemnes de nuestros Centros docentes, los profesores, con tono grave y ceremonioso, cantan las grandezas de la patria, refieren los grandes hechos de armas, que son sus glorias, y les muestran el libro de la Historia, recordándoles la celebérrima frase de Cicerón: «La Historia es la maestra de la Humanidad.»
Y los ojos y el corazón de la juventud se acostumbra á oir y leer los más sangrientos relatos, se familiariza con los manchones de sangre que son los brillantes hechos de la Historia, y concluye creyendo firmemente que la gloria, el honor, la virtud, todas las grandezas ambicionadas por el hombre consisten en correr como un huracán por la haz de la tierra, en sembrar la desolación y la muerte, en regar los campos con sangre y llanto, en matar y en morir porque sí.
Y de esta enseñanza que nos da la maestra de la Humanidad, origínase el feroz militarismo que asuela los pueblos, la continua amenaza de guerras vitandas y fratricidas, la tiranía nepótica que padecen todos los pueblos de la tierra.
Pues bien, contra estas enseñanzas debemos ir los hombres libres. La mejor manera de combatir las guerras y el militarismo es propagar por toda la tierra esta verdadera definición de la Historia: «La Historia es el relato de los grandes crímenes de que han hecho víctima á la Humanidad la tiranía y el error.»
(Vida Socialista, número 88, 3 de septiembre de 1911).