El poder transformador de la cultura y de la historia
- Escrito por Fernando de los Ríos
- Publicado en Déjà Vu
En tiempos de pandemia, de confinamientos, de aislamiento, pero también de enfrentamientos políticos enconados y faltos, en muchos casos, de bases razonadas y respetuosas, regresamos a Fernando de los Ríos y su énfasis en el poder transformador de la cultura y de la historia en relación con nuestro país:
“La élite española de 1898, nuestros maestros, nos dijeron que España sólo podría ser transformada por una obra cultural. Exacto. Pero es que dentro de la cultura está todo el mundo de los valores; dentro de la cultura está la ciencia y la religión, la técnica y la estética, los instintos vitales y las normas éticas. Y yo me pregunto: De todo ello, ¿qué es lo que ha de prevalecer, qué es lo que va a constituir un primado en la ordenación de la cultura española?
Estimo que las dos emociones más vivaces del alma española son el amor a lo estético y la profunda, la cardinal emoción de respeto que tiene siempre el español para lo ético, para lo austero. Pues bien: la República Española trata de dar vigencia a este sentido de nuestra Historia; trata de encauzar, de fortalecer el valor de esas dos emociones condicionantes de toda la historia de nuestra cultura, pero sin que ese valor de lo histórico llegue a menoscabar, a menguar en lo más mínimo la potencia creadora, el ansia de rejuvenecimiento que siente nuestro país.
Nadie puede salir de sí mismo, y porque nadie puede salir de sí mismo, no pretende la República Española que España salte sobre su Historia. Antes bien, lo que quiere es profundizar en la conciencia de la historia española para que el español sepa qué es, que es a su vez la única manera de saber adónde va. Quiere que, si bien cada momento de la historia es flor y fruto del pasado y del presente, tenga a su vez cada momento histórico el valor de plenitud, el valor de promesa y el valor de esperanza que tienen las simientes.
Jóvenes, señoras, señores: Yo pido a todos que nos ayudéis en esta obra de cultura que hemos emprendido; pido a todos que nos favorezcáis, que nos ayudéis, que cooperéis con nosotros, a fin de que España, no sólo no decaiga en la fe que tiene hoy en sí misma, sino que llegue a acrecentarse la confianza que tiene en la grandeza de sus destinos.
Pensad que del desmayo puede surgir la poesía de un suspiro; pero del desmayo jamás, jamás nacerá la fortaleza del impulso genésico que le lleve a un pueblo a crear, y en ese momento genésico y creador se encuentra esta venerada tierra española.”
(Fuente: El Socialista, número 7196, de un discurso de Fernando de los Ríos del año 1932).