Algunos artífices del cambio de régimen
- Escrito por Teodoro Causi
- Publicado en Déjà Vu
Teodoro Causi escribió, desde Bilbao, un largo artículo sobre los dos hombres que habían traído la República que, a su juicio habían sido Giner de los Ríos en el plano intelectual, y Pablo Iglesias en el del trabajo, pero antes hizo una serie de reflexiones que recogemos, al calor de la crisis monárquica:
“¿Quién ha traído la República? ¿Qué factores han contribuido principalmente a que España haya pasado de la noche a la mañana de un régimen de podredumbre a otro de inmaculada pureza, sin trastornos ni algaradas y sin otro cortejo que el entusiasmo desbordante de las masas ciudadanas de todos los ámbitos de la nación? Siempre es una cuestión fundamental para un pueblo un cambio de régimen, que envuelve nada menos que la idea de una transformación radicalísima de sus instituciones y de sus métodos de vida pública; pero no es menos fundamental también el procedimiento empleado para conseguirlo.
No hay exageración alguna al decir que la República la han traído las derechas, que la han traído los mismos monárquicos, que la ha traído el mismo Borbón. No se concibe a Lenin sin los zares de todas las Rusias, ni la Constitución de Véimar sin Guillermo II, ni la tercera República francesa sin el concurso de Napoleón e l chico, ni nuestra revolución del 68 sin la colaboración de Isabel II. ¿Y ahora? Ahora, como siempre, la mitad del triunfo pertenece a los hombres abnegados que todo lo sufrieron por defender sus ideales y a los hombres clarividentes que acertaron a percibir la masa honda realidad del momento español; pero la otra mitad pertenece a nuestras derechas cerriles y anticristianas, a los palaciegos, sordos a todo rumor popular; a los monárquicos obstinados y acéfalos que se negaban a reconocer la luz en pleno día, que no percibían la magnitud de los hechos que tenían delante... A la par que guardemos en nuestra memoria un lugar para el recuerdo, abramos nuestro pecho a los aires de la gratitud..”
(Fuente: El Socialista, número 6954 de 24 de mayo de 1931).