La revolución española desde New York
- Escrito por The New Leader/El Socialista
- Publicado en Déjà Vu
“La revolución política que ha abolido la monarquía en España ha dado de lado a la última de las familias borbónicas, una vez poderosas en los viejos días de la dinastía. Esta monarquía reaccionaria se había convertido en una barrera al progreso social.
Corrompido y cínico, medieval e incompetente, Alfonso y su cuadrilla daban risa continua a toda Europa.
Una sorpresa de la caída es que ha sido acompañada de muy poca violencia. España había pasado seis años de dictadura bajo Primo de Rivera, y cuando él se retiró parecía que cualquier amplia agitación que amenazase a la monarquía sería seguida de otra dictadura. No hay duda que esto se consideró cuando las elecciones mostraron un« victoria republicana; pero la reacción, evidentemente, no quería correr el riesgo de una guerra civil.
De los doce miembros del Gobierno, tres son socialistas. El Partido Socialista constituye la mejor organizada y más decidida fuerza de lucha contra la monarquía. Esto lo afirman todos los observadores. Los socialistas que han entrado en el ministerio son una garantía de que los intereses de la clase obrera no serán sacrificados. Más tarde, el antagonismo que separa a los grupos burgueses y obreros que cooperaron a derrocar a la monarquía saldrá a la superficie. Esto se hará especialmente evidente cuando el nuevo estado de cosas se afiance; pero, entre tanto, los socialistas y los Sindicatos hacen bien en no estar aislados del ministerio. Habiendo demostrado su fuerza, seria pueril no arrojar dicha fuerza dentro del ministerio durante el período de consolidación del nuevo régimen.
Esta victoria causará un buen efecto en toda Europa. Es un golpe al fascismo y a la dictadura, y sería conveniente saber hasta qué extremo Mussolini ha permitido que las noticias penetren en Italia; pero ni la censura puede en estos días evitar que un acontecimiento tal se conozca generalmente.
Felicitamos a los obreros organizados y a los socialistas de España. Ellos se han ganado un prestigio que les vendrá bien en las luchas que se avecinan.»
(Fuente: El Socialista, número 6934, de 30 de abril de 1931)