Los seguros sociales y la paz
- Escrito por Manuel Vigil Montoto
- Publicado en Déjà Vu
“En Junio de 1919 se firmaba en Versalles el Tratado de paz con Alemania; en Septiembre del mismo año el de Saint-Germain, con Austria; en Noviembre siguiente, el de Neully, con Bulgaria, y en Junio de 1920 el de Grand-Trianón, con Hungría.
En el preámbulo de estos Tratados se decía: «Las altas partes contratantes, movidas por sentimientos de justicia y humanidad, así como por el deseo de asegurar una paz mundial duradera, han convenido lo siguiente:
Se funda un organismo permanente, encargado de trabajar por la realización del programa expuesto en el preámbulo.
¿Cuál es este programa? Helo aquí:
Considerando que existen condiciones de trabajo que implican, para un gran número de personas, la injusticia, la miseria y las privaciones, lo cual engendra tal descontento que constituye una amenaza para la paz y la armonía universales, y considerando que es urgente mejorar dichas condiciones, por ejemplo, en lo concerniente a la reglamentación de lar horas de trabajo, al reclutamiento de la mano de obra, a la lucha contra el paro, a la garantía de un salario que asegure condiciones de existencia decorosas, a la protección del trabajador contra las enfermedades generales y profesionales v los accidentes del trabajo, y la protección de los niños, de los adolescentes y de las mujeres, a las pensiones de vejez y de invalidez, etc.
Para realizar estos fines, por dicho Tratado se crea un organismo permanente, del que serán miembros originarios los que lo sean de la Sociedad de Naciones, y que comprenderán:
1.º Una Conferencia general de los representantes y los miembros.
2.° Una Oficina Internacional del Trabajo, bajo la dirección de un Consejo de Administración.
La Conferencia ha celebrado ya diez y seis reuniones, a las que han asistido representantes de España, habiendo concurrido a ellas, como delegado de la Unión General de Trabajadores, en unión de otros camaradas, nuestro actual ministro de Trabajo y Previsión, el camarada Francisco Largo Caballero, que tanto ha impulsado en España las obra de los seguros sociales, últimamente encomendando al Instituto Nacional de Previsión el estudio de la unificación de los seguros sociales, creando los de invalidez, muerte y enfermedad, e im plantando el subsidio contra el paro forzoso, como preparación del seguro del mismo nombre.
En estas Conferencias Internacionales del Trabajo, principalmente en la primera, celebrada en Wáshington en Noviembre de 1919; en la segunda y tercera, en Génova, 1920 y 1921, y otras. y últimamente en la de Abril de este año, en las que se trató de los seguros sociales de paro forzoso, incluso para la gente de mar y para los agricultores, y de las enfermedades, dan buena idea del influjo que se espera ha de ejercer el establecimiento de los seguros sociales en el mantenimiento de la paz mundial.
Ya se ha declarado que la Oficina Internacional del Trabajo procura «la unificación, en cuanto ello sea posible, de las condiciones de los trabajadores, a fin de asegurar una buena organización económica del mundo y de la paz social”.
Por esto se trata de preparar internacionalmente la implantación del seguro social integral, para asegurar a todos los trabajadores, los asalariados y los autónomos o independientes contra todo riesgo de pérdida de sus salarios, sueldos o retribuciones de trabajo. Para esto la XVI Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada este año, acordó una serie de consultas a los Gobiernos representados, para en una reunión futura someter a discusión los oportunos proyectos de Convenio o Recomendación, reglamentando internacionalmente los seguros de invalidez-vejez-muerte.
Por lo que a España afecta, en esta obra para llegar a la imposibilidad de toda guerra entre pueblos, se trabaja para crear intereses comunes a los trabajadores del mundo, estudiando, como queda dicho, en la rama de los seguros sociales, no solamente la consolidación de los establecidos y procurando 1 a implantación de otros, por ser esta parte complementaria de la de mejoramiento en las condiciones en que se ha de realizar el trabajo, sino también procurando que los seguros se asienten sobre bases económicas y normas científicas que aseguren su eficacia y solvencia, pues, como repetidas veces, hablando de esto, hemos oído a los señores Marvá, actual presidente del Instituto Nacional de Previsión, y lo es desde 1913, y al inolvidable Maluquer, alma de la previsión social en España, «las matemáticas se vengan de quienes las tratan irrespetuosamente, como por desgracia lo atestiguan hechos que se dan frecuentemente en instituciones mutualistas, para enseñanza de incautos, y que debemos evitar”.
(Fuente: número 7332-Suplemento de El Socialista, de agosto de 1932)