La cuestión de Hacienda
- Escrito por El Partido Republicano
- Publicado en Déjà Vu
“Creemos, pus, firmemente que para resolver la cuestión de Hacienda, es lo primero resolver la cuestión política; y después, cuando el problema económico quede desembarazado de ajenas complicaciones; cuando todo acreedor vea que los recursos del erario, pocos o muchos, se consagran a cumplir los compromisos contraídos, y no a sostener la guerra civil en el Norte, a sitiar plazas rebeldes en el sur, a rechazar bombardeos inicuos de ciudades pacíficas, o a hundir a media escuadra la otra media en los abismos del mar; cuando el amor al trabajo renazca, y el desengaño de las grandes liquidaciones sociales llegue; en fin, cuando el propietario no tema por su propiedad, ni vea el comerciante detenidas meses enteros sus mercancías en las estaciones del Norte ante la salvaje barrera de los carlistas, entonces y sólo entonces, podrá emprenderse la otra dificilísima, pero no imposible, de salvar nuestra honra y nuestro crédito.
Para cuando este caso llegue, ni queremos acariciar ilusiones ni ofrecer imposibles, ni crear dificultades al partido que ocupó el poder. No hay reformas que salven la Hacienda en un día, ni será posible renunciar en los primeros tiempos a las rentas que hoy existen, por defectuosas que algunas de ellas sean, habrá, por el contrario, que reforzarlas vigorosamente como han hecho todos los pueblos sensatos y enérgicos: lo primero es pagar, y pagando salvar la honra y el crédito y hacer posible la vida; que estos primeros sacrificios son la única base sólida sobre la cual puede fundarse un nuevo y regenerado organismo financiero. No es la cuestión de Hacienda cuestión de partido; de ella depende nuestro porvenir, y todos los hombres y todas las agrupaciones políticas deben coadyuvar a la gran obra de sostener nuestro crédito, que es obra eminentemente patriótica”
Manifiesto del Partido Republicano, Madrid, 28 de octubre de 1873.