El Mundial y la hipocresía múltiple
Empieza este fin de semana el mayor espectáculo deportivo del mundo, sólo comparable a los Juegos Olímpicos. El planeta se viste de fútbol de norte a sur y de Este a Oeste. Por su alcance social y económico, el Mundial trasciende lo deportivo. En realidad, el fútbol hace tiempo que ha dejado de ser sólo un deporte o, si se quiere, no es fundamentalmente un deporte: es un enorme negocio y, por lo mismo, una fuente de poder y un terreno de conflicto.
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