EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Moreno Bonilla se rinde ante Vox sin luchar... probablemente esté a gusto enfeudándose con la extrema derecha


(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

Vencido y desarmado Moreno Bonilla, el Ejército nacional ha alcanzado sus últimas posiciones. La guerra ha terminado… antes de comenzar. Éste podría ser el parte final de una guerra no comenzada. Porque Moreno Bonilla se ha rendido ante Vox antes de luchar, como no lo han hecho sus compañeros, los presidentes de Aragón y Castilla y León y la presidenta de Extremadura.

La investidura de Moreno Bonilla se caracteriza por tres circunstancias que la diferencian de la del resto de los presidentes populares. En primer lugar, es el presidente que más se había distanciado de Vox en la campaña electoral, el que más había atacado al partido de extrema derecha, lo que hacía pensar (al menos a los incrédulos) que no pactaría fácilmente con Abascal. En segundo lugar, Moreno Bonilla, a diferencia de Guardiola, Azcón y Mañueco, no ha intentado imponerse a Vox y apurar los tiempos, con amenazas de ir a nuevas elecciones. Todo lo contrario, el presidente andaluz se ha comportado como un cordero (que, por definición, es manso) ante Abascal: no ha hecho ni un amago de resistencia, cuando solo necesitaba dos votos de Vox. Y la tercera característica de la investidura de Moreno Bonilla es que, como señala El País del 4 de julio, éste asume un pacto más a la derecha que los restantes barones populares. El supuesto centrista se entrega a la extrema derecha sin pudor y sin complejos y, a continuación, defiende una inexistente vía andaluza en su discurso de toma de posesión (“La vía andaluza… es y siempre ha sido contraria a cordones sanitarios”). Si no fuera trágico para la democracia española, sería de sainete que un político conservador defienda ser inclusivo con la extrema derecha.

Este final tan chusco de una campaña electoral en la que Moreno Bonilla intentó engañar a los electores andaluces no se debe disociar de la reciente entrevista televisiva de Núñez Feijóo, donde el presidente popular anunció sin rodeos que formará Gobierno con Vox si lo necesita. La derecha tradicional española, como otras derechas europeas, ya se ha situado en la franja extremista-fascista y ha roto lo poco que quedaba del pacto del Estado social cuya demolición pretenden la extrema derecha y Trump. Ha sido el mensaje de Núñez Feijóo el que ha impulsado y animado el pacto vergonzante de Moreno Bonilla, aunque es probable que el presidente andaluz no haga ascos a un programa extremista porque hay mucha gente que piensa que su supuesto centrismo era una careta para engañar a un electorado acostumbrado a votar a la izquierda.

Ahora entenderán esos electores que durante mucho tiempo votaron a la izquierda lo que significa un Gobierno de extrema derecha:

  • “Prioridad nacional”, que vulnera el principio de igualdad que establece el artículo 14 de la Constitución (aunque ABC, con su habitual deshonestidad intelectual, ha sacado un plantel de constitucionalistas que afirman que es conforme a la Constitución). Esa prioridad nacional es un simple reflejo de la xenofobia y el odio al inmigrante que las extremas derechas europeas han convertido en bandera de su lucha, igual que los nazis hicieron bandera del antisemitismo.
  • Mayor privatización de la sanidad y de la enseñanza.
  • Disminución de los servicios sociales.
  • Negacionismo medioambiental.
  • Ideología y prácticas antiabortistas.

Y, por supuesto (se da por descontado), reversión de las políticas de Memoria Democrática.

Con este pacto del “centrista” Moreno Bonilla se confirman dos tendencias ya asentadas en otras comunidades y ayuntamientos, a saber:

  • Que la derecha española está en una deriva extremista-fascista en la que se siente a gusto. No es casualidad que el Partido Popular fuera creado por ministros de Franco.
  • Que en las coaliciones del Partido Popular con Vox es éste el que marca el programa, la agenda y la práctica gubernamental, que el Partido Popular acepta con íntimo asentimiento.

Llama la atención que Núñez Feijóo haya instalado al Partido Popular en la senda fascista de Vox. Ya hay poca diferencia ideológica entre los dos partidos, lo que explica el estancamiento del Partido Popular en todos los sondeos. El presidente del partido ha demostrado ser un político mediocre, sin la menor visión a medio plazo, dominado por extremistas como Aznar o Díaz Ayuso, a los que obedece. Solo transmite odio, sentimientos negativos y falta de visión política. El político gallego ha incardinado a su partido en la extrema derecha y ya no se distingue de Vox en sus posiciones programáticas, pues ha “comprado” el programa fascista de Abascal en materia de inmigración, aborto, identificación con el franquismo y deslegitimación de la democracia, sembrando dudas sobre los resultados electorales, como Trump (“regularización masiva” y “ley de nietos”). No debemos olvidar, además, que, como dijo Isabel García Pagán, normalizar a la extrema derecha es normalizar al trumpismo (“La gaita de Feijóo, Abascal y Aznar”, La Vanguardia, 4 de julio de 2026). Y siempre con el apoyo y el aplauso de su prensa adicta, que se ha entregado a la operación de blanqueo de la extrema derecha (“Bases para una relación viable”, editorial de El Mundo del 6 de julio de 2026).

Tras la formación del Gobierno de coalición andaluz, las próximas elecciones de 2027 se plantean como una contienda entre democracia y fascismo, que venden por igual Partido Popular y Vox con pocos matices. No es verdad que el Partido Popular esté en el centroderecha, como quizá quieran contarnos. Ambos partidos son ya la extrema derecha.

Subsecretario de Cultura y Deporte, Director general de Reclutamiento y Enseñanza Militar en el Ministerio de Defensa, Subdelegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Secretario General Técnico de los Ministerios de Vivienda, Presidencia y Relaciones con las Cortes, Delegado de España en la primera reunión Intergubernamental de expertos sobre el anteproyecto de convención para la salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, organizada por la UNESCO, en los años 2002 y 2003.

Fue fundador y director del anuario Patrimonio Cultural y Derecho desde 1997. Hasta la fecha ha sido también vicepresidente de Hispania Nostra, Asociación para la defensa y promoción del Patrimonio Histórico.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.