Isabel y Alberto, crónica de una guerra anunciada
- Escrito por Rafael Simancas
- Publicado en Opinión
No parará hasta acabar con él, como hizo con Casado.
Ayuso tiene un objetivo desde hace tiempo, convertirse en la candidata del PP a la presidencia del Gobierno de España. Sueña con ser la Trump española.
Digo candidata porque nunca será presidenta. Porque la burbuja de odio efervescente que la ha sostenido en Madrid hasta ahora no se sostiene ya en la capital y nunca fue exportable al resto de España.
En su camino al liderazgo del PP dejará dos víctimas, al menos: a Feijóo y a los madrileños, que han de sufrirla como gobernante hasta 2027.
Feijóo es un líder acabado. Tuvo la oportunidad de construir una alternativa de gobierno y decidió limitarse a chapotear en el juego sucio y ramplón contra Sánchez. Mientras Ayuso le zancadillea dentro, Abascal le supera fuera. En su propio juego, además.Si Feijóo decide encender el frente judicial con Peinado, Ayuso se lo apaga con Alberto Quirón.
Si Feijóo hace equilibrios en Gaza, Ayuso se los revienta respaldando a Israel. Si Feijóo clama contra el atasco de los trenes, Ayuso le prepara el atasco del metro. Si Feijóo despeja el balón del aborto, Ayuso se lo devuelve a los pies. No tendrá piedad. Como con Casado.
En el camino pierden los madrileños, desde luego. Porque su estrategia es tensionar con basura al derechismo madrileño, al tiempo que riega con dinero público a sus agentes electorales. Y a los poderosos que la sostienen y siempre supieron sacar tajada en la capital. Del urbanismo, de la obra pública o de la sanidad “quironeada”, porque jamás hicieron ascos a nada.
Excita a los suyos hasta el paroxismo, llevándolos a las urnas. Al tiempo que asquea a todos los demás, alejándolos de las urnas. Es su estrategia. Hasta ahora le ha funcionado.
Pero esto se acaba. Camina al fracaso. Lo sabe. De ahí su nerviosismo, su desbarre día sí, día también. Ha forzado tanto la excitación de los propios que ha acabado despertando la alerta en todos los demás. Y ya no cuela aquello de sigue la bolita de mis fatochadas mientras te robo la sanidad, la educación y el resto de tus derechos.
Tumbará a Feijóo, porque se equivoca mucho, porque ya se tambalea. Quizás se convierta en lideresa de su partido. Pero no volverá a ser presidenta en Madrid y, desde luego, no lo será en España.
El programa de odiar, odiar y odiar tiene su recorrido, pero ni la mayoría de los madrileños ni el conjunto de los españoles lo quieren para el futuro de sus vidas.
Rafael Simancas
Diputado en las Cortes Generales por Madrid. Secretario general del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados.