EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Crisis y olvido: el ciclo continuo


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Tras una catástrofe global como la pandemia de COVID-19, es fácil sentirse atrapado en una narrativa kafkiana, reminiscente de "La Metamorfosis", donde Gregorio Samsa despierta convertido en un monstruoso insecto, enfrentándose no solo a su repentina y grotesca realidad, sino también a la indiferencia y el rechazo de su familia. Así como la familia de Gregorio comienza a ignorar su existencia, la sociedad, tras el inicial estallido de atención y solidaridad hacia los afectados, por ejemplo, por el virus de la pandemia, parece haberse sumergido en un letargo, dejando atrás a quienes aún cargan con las secuelas del COVID persistente y otras afecciones derivadas de la pandemia. Atrás ha quedado todo, residencias, mascarillas, chorizos, muertos, secuelas y más muertos en vida.

La situación es alarmantemente similar con las recientes inundaciones en Valencia, donde la atención mediática y política inicial promete acción y apoyo, pero la experiencia nos dice que este fervor es efímero. Pronto, los reflectores se apagan y las víctimas quedan en el olvido, lidiando solas con las repercusiones a largo plazo de la tragedia. Una catástrofe es lo que es y ahora “hay que arreglárselas” como sea, porque no hay responsables directos, que ¡eso ya se ve!. Como en todo, siempre se podía haber evitado, pero no se evita. Mientras algunos equipos médicos tenían EPIS (equipos de protección individual) y todo tipo de posibilidades desde diciembre del 2019, cuando apenas se sabía o aparentemente no se sabía qué sucedía, otros no tuvieron nada, casi hasta el final. ​ La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional el 30 de enero de 2020, condición que mantuvo hasta el 5 de mayo de 2023, cuando la misma OMS decretó el fin de la emergencia sanitaria. ¡Y ahí se quedó todo!

Esta forma de abordar las crisis —intensa al principio, pero rápidamente olvidada— es un patrón recurrente que se ha observado en numerosos eventos a lo largo de la historia. La sociedad se moviliza en el momento álgido de la emergencia, pero una vez que la situación deja de dominar los titulares, el interés y el apoyo tienden a desvanecerse, dejando a los afectados en un estado de abandono y desesperanza. Todavía sufren secuelas, lógicamente, los afectados de la isla de La Palma, por poner un ejemplo más. Hay muchos ejemplos, porque hay muchas guerras que no paran y ya la costumbre hace ley y aprendemos a convivir con situaciones terribles. Lo mismo que en la vida privada, que se muere alguien y tienes esos tres primeros días, mucha gente alrededor, luego, ya sabemos el vacío al que uno se enfrentará.

Es crucial que reconozcamos esta tendencia y trabajemos activamente para cambiarla. Los afectados por el COVID persistente, por ejemplo, requieren un apoyo que es hoy en día, prácticamente inexistente para algunos sectores médicos. Veremos cómo las inundaciones requieren apoyo continuo, no solo atención temporal y eso será muy complicado. Necesitan que los sistemas de salud, los gobiernos y la sociedad civil mantengan su compromiso con su recuperación y bienestar a largo plazo. Esto implica invertir en investigación médica, proporcionar apoyo psicológico y garantizar que las infraestructuras sean resilientes y capaces de soportar futuros desafíos.

El desafío que enfrentamos no es solo superar la crisis inmediata, sino también asegurarnos de que no repetimos los errores del pasado, ignorando a aquellos que todavía sienten las consecuencias mucho después de que la crisis haya dejado de ser noticia. Es imperativo que adoptemos un enfoque más compasivo y sostenido hacia el cuidado y la recuperación, aprendiendo de "La Metamorfosis", donde la falta de empatía y apoyo conduce a un desenlace trágico y solitario.

Debemos preguntarnos, entonces, "Y ahora, ¿qué?" ¿Continuaremos pasando de una crisis a otra, repitiendo el ciclo de atención efímera seguido de prolongada indiferencia, o finalmente aprenderemos a sostener nuestra compasión y compromiso con aquellos que aún luchan en las sombras del desastre? La respuesta a esta pregunta definirá no solo el futuro de los afectados sino el carácter de nuestra sociedad en su conjunto.

 

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..