HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

Las trampas del referéndum


(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

Los partidos independentistas vuelven a la carga con el tema del referéndum, consulta o “dar la voz al pueblo”, con trampas incluidas. De hecho, se contradicen ellos mismos cuando insisten en un tercer referéndum, puesto que organizaron una consulta el 9 de noviembre de 2014, otra el 1 de octubre de 2017, y de las dos, salieron resultados muy poco favorables para sus aspiraciones.

A pesar de permitir votar a partir de los 16 años, y a pesar de lanzar grandes proclamas y ánimos para ir a votar, no más de dos millones lo hicieron. Son muchos, sí, pero hay que recordar que Cataluña tiene, ahora mismo, 8 millones de habitantes, con un censo electoral de cerca de 5,6 millones que si le añadimos la franja de 16 a 18 años, llega a los 6 millones.

Queda claro, que tanto en la primera como en la segunda consulta, votó un tercio de los catalanes, con derecho a voto. Aclaro, un derecho a voto, concedido por los partidos independentistas, y las entidades a sus órdenes: ANC (Asamblea Nacional de Cataluña) y Ómnium cultural, una entidad supuestamente cultural, metida a competir como un sucedáneo de partido político.

En las dos consultas se produjeron numerosas irregularidades, tanto de organización como de control de votación y cómputo de resultados. No fueron fiables, en ningún momento del proceso, y hay serias dudas sobre los resultados hechos públicos. De hecho, las actas de las mesas electorales, nunca han sido públicas. Y todo el material se encuentra en paradero desconocido. No se sabe si ha sido destruido o es guardado en algún lugar secreto. Sería muy interesante encontrarlo y poderlo estudiar porque veríamos mesas en que votaron más personas que los inscritos en el censo.

En fin, esperemos que algún día, sea por filtraciones, sea por traiciones entre los propios organizadores, salgan a la luz documentos que prueben las manipulaciones de las votaciones y sus resultados. De todas formas, me he permitido esta introducción para entrar en el nuevo intento de celebrar otro referéndum. Sería el tercero, en un corto período de tiempo, si bien, esta vez quieren hacerlo de la mano del gobierno central. Es decir, supuestamente cumpliendo las reglas constitucionales. Hemos avanzado ya, por el camino de la legalidad.

Ahora bien, ni en esta tercera ocasión pueden dejar de hacer trampas. El presidente Aragonés, necesitado de apariciones públicas, ha echado mano de una promesa, compromiso, embate al Estado, proponiendo la celebración de un referéndum, por la vía del artículo 92 de la Constitución. Este artículo, permite la celebración de consultas, consultivas, no imperativas, promovidas por el gobierno central. Pues bien, Aragonés propone que el gobierno central delegue esta competencia en la Generalitat, y ésta lo lleve a cabo. Y ya está, se vota, sale que sí, y Cataluña, se va. ¿Adónde? Esto es lo de menos.

Para justificar las bondades de la propuesta y del procedimiento, encargó un informe a un grupo de expertos constitucionalistas, que le expusieron varias fórmulas, pero ninguna permitía una consulta definitoria y resolutiva. Así que propuso pasar el tema a Joan Ridao, Director del Instituto de Estudios de Autogobierno. Se da la casualidad, o no, que Ridao fue en el pasado, Secretario General de ERC. Tiene un sueldo de Conseller ( 120.000, 00) y trabaja con su equipo, en el Palacio Centelles, de Barcelona.

Después de arduos estudios y reflexiones , considera factible y legal, que la Generalitat reciba la competencia del gobierno central, para organizar y celebrar un referéndum sobre la independencia, acogiéndose al contenido del artículo 92 de la Constitución. Curiosamente, o no, no especifica que este artículo conlleva que en la consulta participen todos los españoles, no solo los catalanes. Francamente, no hace falta estudiar tanto, para amputar un artículo de la Constitución.

Pero, hay otra pega, a la consulta. Y es que el Tribunal Constitucional ya se pronunció sobre la legalidad o no de una consulta de este tipo, en tiempos de la propuesta del Lendakari Ibarretxe. El TC dijo que antes de llamar a consulta a los ciudadanos se debería modificar el artículo 2, que declara España como indivisible. Por lo tanto, sería ilógico pedir el voto para una acción imposible.

En esta polémica ha intervenido el Catedrático Xabier Arbós, para mí, mucho más fiable que Joan Ridao, exponiendo que efectivamente si en algún momento alguien propusiera organizar una consulta o referéndum, sobre la partición de España, debería pronunciarse la totalidad de los españoles. Y sería un referéndum consultivo, no ejecutivo. Y deberían ser las Cortes Generales las que actuaran en consecuencia. Pero, tampoco lo podrían hacer si previamente no modificasen el artículo 2, por las vías que la propia Constitución determina.

En resumen, que la propuesta de ERC, no tiene ninguna posibilidad ni consistencia. Es como si a alguien le proponen hacer una tortilla sin poder romper huevos. Primero hay que romper huevos, y a continuación se puede hacer la tortilla. Pues bien, olvidémonos del referéndum acordado, pactado y delegado por el gobierno central, porque ni con Sánchez ni con otro presidente se puede llevar a cabo.

Quien quiera comparar el esfuerzo hecho para dar un paso más hacia la normalización de la vida en Cataluña, que supone la ley de amnistía, con otros ensueños y delirios, no irá ni a la esquina. Estamos en campaña electoral, y ERC necesita hacer gestos y aspavientos en su guerra con Junts. Es esto, y nada más que esto.

 

Presidente del Consejo de la Federación XI del PSC-PSOE. Ex alcalde de Borredà ( Barcelona) y ex diputado del Parlament de Cataluña.