Cine educativo en los años treinta
- Escrito por La redacción
- Publicado en Cine
Recogemos en este artículo las bases aprobadas en el Congreso Hispanoamericano de Cinematografía, celebrado en 1931, y referentes a recomendaciones que se hacían a los gobiernos adheridos, sobre el fomento del cine cultural y educativo, dentro de nuestro interés por ofrecer materiales sobre la dimensión cultural del cine, y que ya comenzamos con la orden sobre divulgación científica dada en tiempos de la Segunda República:
“1° La creación de organismos que impulsen y orienten el cinema educativo, cultural y auxiliar de la industria.
2.° La supresión de los derechos de Aduanas y el establecimiento de una franquicia postal en favor de toda clase de películas culturales y educativas, y la consideración favorable del proyecto de convención que sobre esta materia ha sido circulado por la Sociedad de las Naciones.
3.° Que procuren fomentar el cinema de aficionados, por los medios que cada Gobierno estime conveniente.
4.° La conveniencia de dictar una disposición oficial que establezca en todo programa cinematográfico un tanto par ciento de tiempo dedicado a películas de carácter cultural y educativo, una parte del cual comprenda bandas culturales iberoamericanas.
5.º La exención de impuestos de toda clase para la proyección en los salones públicos de películas de carácter cultural y educativo.
6.° Establecer una eficaz coordinación por medio de organismos de enlace entre los productores de películas de carácter cultural de los distintos países iberoamericanos y el Instituto Internacional de Cinematografía educativa.
7.º Que, como la aplicación oficial de la cinematografía a la enseñanza, al mismo tiempo que es un poderoso auxiliar de la labor pedagógica, fomenta la industria cinematográfica, los Gobiernos estudien y determinen los medios para conseguir que todas las escuelas, Institutos y Universidades cuenten con el material adecuado para que el cinematógrafo pueda ser utilizado en las lecciones y conferencias. Considerando que el cinema es un instrumento de educación social para prevenir los accidentes del trabajo, para la propaganda del ahorro y del mutualismo, para la difusión y conocimiento de los seguros sociales, para la lucha contra el paro forzoso (…).
El Congreso acuerda recomendar a los Gobiernos adheridos el apoyo económico a las entidades o instituciones que empleen el cinema como instrumento cultural y educativo.
El Congreso acuerda aconsejar a los Gobiernos adheridos que para obtener todos los negativos adopten el paso universal, y para fines culturales, el transporte al paso de 16 milímetros; que abran asimismo un concurso entre los tallares mecánicos de cada país para llegar a conseguir y adoptar un tipo nacional de proyectos de paso estrecho.”
(Fuente: El Socialista, número 7129 de 13 de diciembre de 1931).
Lo último de La redacción
- Las ruedas de los coches, grandes emisoras de microplásticos
- La Seguridad Social suma cerca de 670.000 afiliados en el último año
- Textos: El partido obrero en Delville
- "El patriotismo de los franquistas es muy curioso."
- Juventud e Infancia lanza la campaña ‘Que no eclipsen tus derechos’, dirigida a los y las jóvenes