La promiscuidad de los hombres
- Escrito por Jordi Petit
- Publicado en Arco Iris
Creo que NO es un tema estrictamente propio de los gays, sino de TODOS los hombres en general. Me lo han preguntado con mala fe en muchas entrevistas.
La diferencia estriba en que los hombres heterosexuales, históricamente se han prestrado a matrimonios de conveniencia; estamos en la cultura de la DOBLE MORAL. Hasta en determinados períodos históricos no se escondían las "favoritas" de los reyes, y antes hubo harenes desde el antiguo Egipto. Hasta en la Biblia se mencionan patriarcas con varias esposas de primera y de segunda... Lo contrario es bien excepcional. Personalmente la promiscuidad me parece un valor neutro (yo no escondo que me encanta), es algo propio de la concepción y opción personal o del período de la vida de cada cual. Yo decido cuando, como y donde divertirme con otro gay. Si estoy en pareja es un tema a convenir, según los sentimientos de cada miembro de la pareja. Cada dos es un mundo, pero para nada engañar.
La cultura dominante denosta la promiscuidad en el marco de la doble moral donde nos movemos. Ahí está la contradicción de las sociedades de raíz judeo-cristiana, porque esos hombres heterosexuales con mayor o menor disimulo mantienen más relaciones sexuales que las "normales" de la familia tradicional. No se entiende, pues, la existencia de una gran oferta de prostitución de mujeres, sin demanda no hay "servicio". Eso es la doble moral y encima nos acusan de "disolutos".
Entre gays, en general no hay engaño (salvo expeciones, como en todo ) ni existe el inmenso mercado de prostitución que surte a muchos hombres heterosexuales. Los gays partimos del libre acuerdo en lugares de cruising, locales de encuentro, en cualquier lugar o situación y ahora en las apps. Existe un derecho de afinidad entre personas que tienen los mismos deseos afectivo-sexuales Hablamos entre homosexuales y bisexuales de una notable minoría, un 25% de la población.
No podemos generalizar, pero no es lo mismo el desarrollo de la promiscuidad respecto de los hombres heterosexuales versus los hombres que tienen sexo con otros hombres.
Hay países donde el "cruising" gay al aire libre está contemplado de manera práctica. L@s concejales verdes en Utrecht y en Ámsterdam defendieron hace años esta forma de encuentros al aire libre, como una opción existente en el mundo gay, los hay que les gusta y los hay que no, pero existe. Sucede con mayor o menor frecuencia en la vida de los hombres homosexuales y bisexuales, pero forma parte de sus opciones de libre decisión.
¿Cómo se concretó esto es los Países Bajos? Pues en los parques públicos, verdes y frecuentados, se puso una indicación en la entrada de estos espacios libres donde se indicaban dos direcciones diferentes. A un lado, zona familiar y a otro lado, zona nudista. Caramba ¡qué fácil y tod@s content@ !
En otros lugares no se ha llegado a una solución tan práctica, pesa mucho esa doble-moral judeo-cristiana y llegar a demarcar así parques y jardines sería un "escándalo". Se lo he contado a vari@s responsables municipales en BCN, desde hace años, pues contamos con varias zonas de cruising al aire libre. La callada por respuesta, pero sí que desde el gobierno municipal de Pascual Maragall se aumentó la seguridad policial en estos lugares. En una ocasión ante agresiones de skin-heads a gays en la zona ajardinada de Montjuïc, los atacantes fueron detenidos por la policía municipal. Así la Coordinadora Gai-Lesbiana felicitó públicamente al alcalde Maragall. Así debe ser. Fue la reforma del Código Penal en 1988, la que cambió el rancio concepto de la "moral pública", un recurso que hasta entonces había usado la policía para redadas y detenciones en locales o en zonas de cruising.
Jordi Petit
Militante de la Juventudes Comunistas de Catalunya (JCC) y del PSUC en la clandestinidad del franquismo. Pasó dos veces por la cárcel. En los 80's fue miembro del Comité Central y del Comité de Barcelona del PSUC.
Ocupó en 1980 el cargo de coordinador general del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) y en 1986 lo abandona para co-fundar Gais per la salut (luego Stop Sida) y la federación de entidades Coordinadora Gai-Lesbiana (CGL), de la que fue secretario general hasta 1999. A continuación fue electo como presidente de honor de la CGL. También fue co-secretario general de la International Lesbian & Gai Association (ILGA), desde 1995, reelecto en 1997, hasta 1999.
En 1992-93 trabajó como coordinador de la campaña “Democracia es igualdad” del Ministerio de Asuntos Sociales (entonces con Matilde Fernández), campaña contra la intolerancia integrada por 11 grandes ong's estatales. El spot de tv de “Democracia es Igualdad” recibió un galardón de la ONU.
En los 90's se aleja de ICV y en 1999 formó parte de la candidatura de Pascual Maragall a la Generalitat de Catalunya. Desde entonces sigue como independiente en la órbita socialista.
Ha recibido numerosas distinciones y premios, tanto desde las asociaciones lgtb, como de las instituciones civiles. Medalla de Honor de la Ciudad de Barelona y Creu de Sant Jordi. Premio Pluma 2019 de la FELGTB.
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