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El cole en casa (Homeschooling). Reflexionando por lo que pueda venir

Antes de que me lleven al paredón quisiera relatar alguna de mis experiencias vitales de vivir aquí y allá -por si sirve- como educadora, profesora y madre. El confinamiento a más de uno le habrá dado para replantease su vida, es espero, que las dificultades nos sirvan. Para nosotros no ha sido un cambio extraño el confinarnos, hemos vivido mucho tiempo así, y estamos vivos. Existe en países como Francia, EEUU y otros lo que se denomina Aprender en la familia y es un sistema que me parece muy conveniente -no para todas las personas- pero sí para niños con enfermedades o que se dedican a la música, deporte, artes, danza, con mayor impulso que el resto, los cuales necesitan más tiempo y descanso especial. Pueden ser niños que sus padres viajan y se van con ellos, puede haber tantas razones y peculiaridades como personas hay. Lo que me abruma es que sabiendo que hay gran tipología de personas y circunstancias se pretenda que todos vivamos igual. Pues no.

La riqueza de ser esto y lo otro

Mis apellidos, hasta donde he podido averiguar, son: Alonso, Sarmiento, Rubio, Porcel, Rubio, Salóm, Rodríguez, Bouché. Por tanto llevo en mis venas sangre de godos o visigodos (el solar más antiguo de los Alonso, con casa solariega en el valle de Valdivieso, Burgos, tiene como tronco a Desiderio, sobrino del Rey godo Wamba, que fundó la casa en dicho valle en el año 672) de viejos castellanos-leoneses, de canarios, de mallorquines y de franceses. Por un improbable azar, a causa de nuestra guerra civil que lo trastocó todo, nací en Mallorca. Mi esposa es mallorquina de pura cepa, descendiente por todos lados de estirpes isleñas. Mis hijos son mallorquines. Tengo cuatro nietas mallorquinas y uno y una catalanes. Hablo y leo castellano, catalán y francés. Y libros en esos idiomas, pueblan mi biblioteca.

Causas y efectos de la sangría de las audiencias en las televisiones

Las cifras de audiencias en televisiones generalistas, pocos se atreven a decirlo, resultan inéditas. Para una población de 46.700.000 habitantes como la que actualmente tiene España, la horquilla no supera diariamente los tres millones de telespectadores en los máximos de audiencia por programa. Y eso que sus perfiles, a efectos estadísticos, han descendido hasta los de los niños de cuatro años de edad. Los jóvenes no la ven, utilizan los ordenadores o los teléfonos en una incesante sangría. La gente adulta da poco a poco la espalda a la televisión. La publicidad, que parecía crecer cuando se decidió sacarla de la televisión pública para entregarla a las cadenas privadas, se ha reducido drásticamente. ¿Qué ha sucedido, cuando hace décadas, se daban audiencias de entre 18 y 25 millones de telespectadores? ¿Dónde encontrar algunas de sus numerosas causas?

Vacaciones en la nueva normalidad o anormalidad post covid

Llegan las vacaciones, pero como tantas otras cosas ya nada es igual, tampoco las vacaciones serán iguales, porque vienen cambiadas y exigiendo que nos adaptemos necesariamente a las nuevas realidades, que mucho me temo vinieron para quedarse con nosotros para bien y para mal.

Nuevo curso escolar: escenarios posibles y alternativas

Para darnos idea de la dimensión del problema, estamos hablando de 8.276.528 de alumnado y de 724.803 de profesorado de educación no universitaria, con desgloses tan destacados como 1.278.189 de alumnado en el segundo ciclo de educación infantil, más 468.898 del primer ciclo 
( el 42% de cero a dos años), así como de 2.905.640 de Educación Primaria y 2.651.467 de Educación Secundaria (incluido el Bachillerato). Datos que se distribuyen en 5.561.457 alumnado en centros públicos y 2.715.071 de alumnado en centros privados.

La guerra que viví yo 2. Los héroes que defendimos Madrid

Se cumplen ochenta y cuatro años. El fascismo dio un golpe de Estado, contra la República legítimamente constituida. Provocó una guerra que duró tres años y estableció una dictadura de cuarenta. Fueron asesinadas y arrojadas a fosas comunes en cunetas, caminos o fuera de las tapias de los cementerios más de 114.000 personas que muchas siguen ahí. Si se convocara silencio por las víctimas del franquismo, estaríamos al menos 79 días, 6 horas y 6 minutos; los héroes fuimos miles.

La política y el poder

Los grandes líderes políticos en la historia, no han sido grandes moralistas, ni grandes intelectuales, ni grandes teóricos (aunque algo de todo ello pueden haber sido). El líder político se caracteriza, en los sistemas democráticos, por su determinación, por su valentía para arriesgarlo todo, por su empatía, por su paciencia para negociar y conciliar contrarios (un “culo di ferro” que diría Sandro Pertini) por su inteligencia práctica, por la coherencia de sus ideas, y por su ambición de poder. No hay gran político sin ese “chute” de ambición. Mendes France era más coherente y más sincero que Mitterrand; Adlai Stevenson, seguramente fue más sólido intelectualmente que Kennedy… Pero a Mitterrand y Kennedy, les empujaba su inconmensurable ambición. No, no hay liderazgo político sólido, sin ambición de poder. Poder no exclusivamente como satisfacción personal, también como posibilidad única, de llevar a la práctica su proyecto de sociedad.

Criterios sobre las personalidades políticas

La política se asienta sobre ideas y acciones protagonizadas por personas. Interactúan entre los individuos y la sociedad. Numerosos hechos políticos nos resultan conocidos, previsibles. Pero las conductas de muchos de cuantos se dedican a la política no dejan de sorprendernos. Solemos carecer de elemento de análisis para examinarlas y comprenderlas. Por ello, los juicios que emitimos al respecto suelen ser superficiales. Sin embargo, ha habido pensadores dedicados a analizar la caracteriología de la personalidad política, tan estrechamente vinculada a actitudes y decisiones que tanto nos afectan como sociedad y como individuos. Desde luego, la extracción de clase, el sector social del cual procede el individuo político, es un elemento previo y determinante de todo lo que sigue.

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