Es muy conocido entre los historiadores aquel artículo publicado por José Ortega y Gasset en el diario El Sol, el 15 de noviembre de 1930, titulado El error Berenguer. cuando la monarquía daba sus últimos estertores. Buena parte del artículo lo dedicaba el catedrático a explicar que no se trataba de un error gramatical o tipográfico, que no quería hablar de un error del general Berenguer y su gobierno, si no del error del rey al haber perdido el tiempo tras la etapa dictatorial de Primo de Rivera nombrando a otro general, y haber impedido que la libre voluntad del pueblo se expresase, por lo que entendía el filósofo que ya era tarde para una progresiva “normalización” del orden constitucional. El mensaje perdía fuerza, al entretener al lector con esa larga explicación, sin embargo, tuvo un gran impacto en la opinión pública, y en los corrillos se repetía el final del artículo, aquello de Delenda est monarchía. Han pasado muchos años, noventa para ser exactos, y las cosas no pueden ser iguales ni parecidas, pero la política, en particular en España, tiende a repetirse, sobre todo si de Borbones hablamos.