La inconsistente indignación europea con Israel
Cada matanza indiscriminada en Gaza sólo es tapada por la siguiente. Cada crimen se ahoga en el que le sucede. La impunidad galopa sin freno. Conviene no prestar demasiada atención a las protestas, petición de responsabilidades, críticas e incluso airadas muestras de indignación de las últimas semanas. No cambiarán el curso de las cosas. No modificarán el libreto del gobierno y del Estado de Israel. Ni alterarán el comportamiento de Occidente. Las líneas rojas del escarnio de Gaza y del proyecto de aniquilación de los derechos palestinos no está determinado por el hipócrita humanismo de los dirigentes de esta parte del mundo. Serán los intereses económicos y geopolíticos los que marcarán un límite al designio del estado genocida.
- Publicado en Opinión