Las Universidades
- Escrito por Fernando de los Ríos
- Publicado en Déjà Vu
Las Universidades españolas han sido reforzadas en sus dotaciones, en los Patronatos, hospitales clínicos, fondos para becas, etc. Se han creado más de veinte nuevos laboratorios en las Facultades de Medicina, Ciencias y Farmacia, y han surgido nuevas Residencias. Y ha surgido alga más que esto, pues se ha puesto de manifieste cómo hay Universidades en que de tal modo se ha avivado el ansia de transformarse, que Salamanca, por ejemplo, dedica de sus fondos más de medio millón de pesetas en este año a la transformación de sus clases y a la dotación de elementos modernos a sus laboratorios; así como la de Santiago, que hace aún más, porque no sólo acomete una obra de mayor empeño económico, sino que lo realiza exclusivamente con apoyo de los Ayuntamientos y de todas las aldeas de Galicia e incluso con el auxilio de los gallegos que están fuera de España. ¡Espléndido caso que no puede menos de ser brindado a la consideración de los que se preocupan por el instante actual de la emoción cultural española!
Los laboratorios de Ciencias Naturales, Paleontología, Química, Matemáticas, etc., de Madrid, pasan en su dotación de 460.000 pesetas a 790. 000.
Acometemos asimismo de una manera franca y decisiva la transformación de nuestra Facultad de Medicina Que ya ara hora. La pléyade de médicos españoles, de jóvenes investigadores de las ciencias médicas españolas, estaban aguardando esta ayuda. Por vez primera aparecerán dotados y articulados catorce departamentos en la Facultad de Medicina, cada uno con su dotación para personal y laboratorio. Y así, lo que en el anterior presupuesto era una amorfa dotación de 101.000 pesetas, para los gastos genéricos de los laboratorios, hoy, articulado, pasa a 770.912.
Obra de igual naturaleza acometemos con las Facultades de Filosofía y Letras de Madrid y Barcelona. Ya era hora también de que estos Centros tuvieran medios para enriquecer el cuadro de sus enseñanzas. A fin de que puedan conseguirlo, se le ha dado a la Universidad de Madrid, Facultad de Filosofía y Letras, 180.000 pesetas.
Gente humilde que me estuche, gente obrera, gente de clase media modesta: no creáis que estos esfuerzos a favor de la cultura superior os van a estar vedados a vosotros, porque era preocupación fundamental para nosotros el que se fuese creando una aristocracia efectiva del talento, una evidente aristarquía espiritual, y para ello era preciso que el más capaz, dondequiera que surja, en el fondo de una aldea, independientemente de los medios económicos de que dispone, pueda llegar allí donde su vocación le envíe.
Por esto dedicamos 750.000 pesetas para becas a los muchachos pobres, pero capaces.”
(El Socialista, número 7196 de 1 de marzo de 1932).