La “pata derecha” y la “pata izquierda” de los trabajadores
- Escrito por Antonio Fabra i Ribas
- Publicado en Déjà Vu
“Alguien ha dicho que las Sociedades de resistencia y el partido de clase constituyen la pierna derecha y la pierna izquierda con que anda el proletariado.
Nunca comparación me ha parecido más exacta.
En efecto; si una de las piernas de un individuo está lesionada ó no puede funcionar, el individuo se moverá con dificultad ó tendrá que renunciar á determinados esfuerzos. Lo mismo exactamente le pasará á todo movimiento obrero cuya organización política ó societaria no esté debidamente constituida ó no funcione con regularidad.
Por otra parte el movimiento de cada pierna facilita el de la otra, pues la estructura de ambas hace que las mismas se correspondan y se completen mutuamente en lo que al cumplimiento de sus propias funciones se refiere. Igual sucede con el movimiento obrero, ya que para el completo éxito de éste es necesario que el Partido socialista y las Sociedades de resistencia se auxilien en todos los actos que realicen.
Esto se verá más claro si nos fijamos en los resultados que de la inteligencia de ambos movimientos se obtienen; toda reforma política que no tenga su correspondencia ó su repercusión en en el campo económico, resulta vana y sin efecto alguno, y toda mejora económica que no vaya acompañada de su correspondiente sanción legislativa, no tiene consistencia ni garantía de ninguna clase.
Finalmente, si las dos piernas de un individuo se unieran y se transformaran en una sola, lejos de acelerar el movimiento ambulatorio del cuerpo, lo entorpecerían en gran manera. Algo análogo ocurriría en el movimiento obrero, si se adoptara la táctica de los partidarios del sindicalismo integral, es decir, la táctica de los que sostienen que la acción sindical debe comprender todos los medios de lucha que el proletariado emplea contra la burguesía.
La organización de la clase obrera en las Agrupaciones socialistas y en las Sociedades de resistencia, no es caprichosa sino lógica y necesaria, puesto que obedece á la indispensable división del trabajo revolucionario.
Del mismo modo que la pierna en el cuerpo humano, los movimientos societario y socialista deben tener una organización propia é independiente, más sus relaciones deben ser tales, que de la combinación de los esfuerzos resulte una mayor armonía, una mayor eficacia y una mayor celeridad en los movimientos que efectúen.”
(Vida Socialista, número del 19 de mayo de 1912).