Los jueces
- Escrito por Jerónimo Bugeda
- Publicado en Déjà Vu
“Es quizá uno de los problemas más importantes que la República tiene planteados el de la Justicia, su organización y la valoración que se ha de hacer de su función. Por esto nos ha preocupado de modo extraordinario la situación en la cual nos encontramos ante este problema. Ya hemos visto cómo la República ha tenido que eliminar de las funciones de Justicia a elementos destacados en ella, porque éstos estaban influenciados por un ambiente al cual ha venido a sustituir el nuevo Estado republicano. Y esto es lo importante, que la Justicia esté impregnada toda ella del espíritu social, jurídico y político imperante en el país.
(…) nosotros, por nuestra profesión, hemos tratado y conocido la Justicia por dentro; tenemos que declarar que, salvo excepciones, nuestros jueces y nuestros magistrados son honrados. Que han vivido con sueldos miserables y han sabido llevar con gran dignidad su penuria, una penuria que les hace dignos de nuestro respeto; en este sentido, y como norma general, nuestra Magistratura es intachable. Quizá una de las primeras del mundo. Pero la pasión política, el favor personal, la influencia de los gobernantes, el sentido confesional que ha influenciado la formación personal de la mayoría de los jueces españoles, ha hecho que la Justicia descienda, pierda su posición de equilibrio y de elevación y respeto morad que necesitaba; se hizo hostil para las clases trabajadoras y se sometió siempre A las bajas pasiones de los políticos, y sirvió los intereses de todos los privilegios económicos y sociales.
No era suficiente, no puede sedo para la elevación y depuración de la función judicial, las jubilaciones últimamente acordadas, y que nosotros creemos necesarias; pero han quedado muchos aún con espíritu hostil al régimen actual y han ingresado en las oposiciones elementos con la misma formación social y política que los jubilados. Por eso, aun reconociendo que aquéllas son precisas, han de ir seguidas inmediatamente de la reorganización total de la Justicia española, así como de la formación de los jueces. A esto tiende el actual ministro de Justicia, que ha encargado ya a la Comisión jurídico-asesora la redacción de las bases para la. ley que ha de sustituir a la actual orgánica del Poder judicial. Y en este momento queremos nosotros dar unas cuantas ideas por si pudiesen servir de algo al redactar el proyecto de ley.”
Fuente: El Socialista, número 7481, de 27 de enero de 1933.