Esclavismo real por lo digital
- Escrito por La redacción
- Publicado en Déjà Vu
Las transformaciones económicas de la era digital han inventado nuevas formas de explotación, pero repitiendo una constante histórica desde la propia Revolución Industrial. Es impresionante comprobar cómo las denuncias del movimiento obrero desde hace dos siglos tienen una actualidad evidente. En este mismo medio podemos comprobar en algún artículo de estos días cómo se denunciaba a principios del siglo XX el empleo precario de inmigrantes para aumentar la explotación de todos los trabajadores. Hoy en día la explotación de los inmigrantes es, seguramente, hasta mayor que en aquella época, como lo demostraría lo que está ocurriendo en nuestro país en relación con los repartidores.
Según un informe presentado por la UGT las plataformas digitales de reparto aprovechan que existe una mano de obra especialmente vulnerable por ser migrante en situación administrativa irregular para aumentar la competencia entre los repartidores con el fin de acaparar mercado. Pero no sólo se fomenta esa competencia, sino que se hace precarizando las condiciones de trabajo y con remuneraciones muy bajas a pesar del esfuerzo de los repartidores. Al parecer, el problema es especialmente agudo con el colectivo de venezolanos solicitantes de protección internacional, y también con los colombianos.
Estaríamos ante una suerte de moderno esclavismo, atrapando a unos emigrantes que han salido por distintas razones de sus países y no parece que puedan salir de este laberinto de explotación.
Así pues, el Gobierno debe actuar empleando la Inspección de Trabajo, y ponerse por delante de todos los cambios que aparecen en el mundo laboral, y que, en este caso vulneran la propia dignidad de las personas.
Pero, además, la sociedad española debería reflexionar, conociendo los mecanismos de explotación, y que el informe de este sindicato detalla con todo lujo de detalles, sobre lo que está pasando cuando empleamos estas plataformas, y cómo la prestación de un servicio se está convirtiendo en una explotación, insistimos, rayana en una esclavitud moderna. Los inmigrantes son trabajadores con todos los derechos, ninguna empresa puede aprovechar su vulnerabilidad para obtener beneficios extraordinarios con condiciones más que leoninas.