Fusión
- Escrito por La redacción
- Publicado en Déjà Vu
El anuncio de la fusión entre Bankia y CaixaBank genera varios interrogantes, habida cuenta de que si se produce surgiría de resultas una poderosísima entidad financiera.
En primer lugar, ¿no estamos asistiendo a un proceso que realiza el capital, con el fin de generar un poder económico de enorme envergadura?, y en relación con esta pregunta, ¿las ayudas para que no se hundiera Bankia, que nacieron del contribuyente, eran para terminar concentrando más capital?
Toda fusión suele ir llevar aparejada una consiguiente reestructuración que tiene que ver con el personal de las entidades que se unen en aras de supuestas racionalidades económicas. Así pues, ¿afectará esta unión al empleo y a los derechos sociales de los trabajadores de Bankia y Caixabank?
Y dejamos para el final una pregunta que nos sugiere esta concentración del capitalismo en relación con una alternativa: ¿no se va a plantear el Gobierno la necesidad real de crear o recuperar una banca pública que, con criterios, por supuesto, económicos, pueda tener, fundamentalmente, una finalidad social?, ¿renunciamos a esa banca en aras de una concentración mayor de las entidades financieras, no siendo aventurado pensar que se pueda estar abriendo un nuevo capítulo de fusiones, como los que hemos vivido en otros tiempos?
En conclusión, ¿es esta fusión positiva para el cliente y para el contribuyente españoles? Al menos, entre las preocupaciones derivadas de la pandemia, no estaría de más que la opinión pública dedicara un poco de atención a esta cuestión, de mucho calado económico y social, y demande al Gobierno que piense de forma detenida si es conveniente que esto ocurra.