'Misión imposible: sentencia final': Tom Cruise contra 'la entidad'.
- Escrito por Manuel Espin
- Publicado en Cultura
Con la número VIII de la saga se quiere sugerir un final de ciclo en una serie de origen televisivo que en su paso a las pantallas grandes ha desdibujado a la rival 007 en su pugna por el cetro de la fanta-ficción. Y no es que el sesentón Tom Cruise aparezca cascado ni mucho menos en otra nueva exhibición de facultades físicas junto a efectos de post-producción llevadas al delirio, sino que después de casi treinta años el formato puede merecer algún relevo; lo que está por ver porque Cruise, productor y hombre-orquesta todavía no ha dicho la última palabra.
Frente a las primeras entregas donde firmaban como realizadores nombres de cierta personalidad en el cine de género (Brian de Palma, John Woo....) en las últimas lo hace el 'dócil' Christopher Mc. Quarrie que parece la 'sombra' del Cruise omnipresente dentro y fuera de la pantalla como productor-actor. En este caso la duración de la película llega a las tres horas, también se comercializa en formato Imax, y se dice que es una de las películas más caras de la historia.
Esa sensación de aparente cierre de ciclo se trasluce a través de un arranque en el que se resumen y recuperan elementos de anteriores entregas en una condensación 'Readest Digest' que inexplicablemente entra de manera bastante lenta. Hasta que esta alcanza su punto más trepidante, vertiginoso y abrumador hay que esperar un tiempo, y el volcán eructe de una vez explosionando a los ojos del espectador.
La película brilla en dos secuencias muy entretenidas y bien resueltas: la introducción del personaje de Ethan/Cruise en un submarino ruso perdido en el Ártico, y fundamentalmente la pelea aérea entre dos avionetas contada con brillantez, rigor y un trazado que parece extraído de un 'comic' de la más alta calidad. Esas dos largas secuencias que podrían ser una especie de 'película dentro de una película' poseen tensión desbordante, son lo mejor de esta producción, y podrían estar entre las más brillantes del conjunto.
Al que se le echa en falta algo más de ironía, aunque está aparece fugazmente en momentos. Lo menos interesante es cuando la historia se quiere poner solemne y ofrecer reflexiones a vuelapluma, como en ese añadido final de auto-conciencia que podría ser interpretado desde lo auto-paródico si no fuera porque parece estar hecho en serio.
En esta ocasión es la presidenta de Estados Unidos, en la figura de una seria afroamericana -¡un guiño de género y a la diversidad!- quien encarga al propio Ethan/Cruise la misión de encontrar una llave para desactivar a 'La Entidad', un 'anti-Dios' y 'anti-todo' que ha conseguido apoderarse del control de los arsenales nucleares de varias potencias y a través de la IA controlará el universo, situando a la presidenta americana en la decisión de tener que sacrificar una ciudad con las consiguientes víctimas para acallar el chantage del misterioso poder.
En todo caso al espectador le deben importar poco esos pensamientos de estereotipo, añadido en una trama que tarda algo en arrancar y cuando finalmente lo hace se eleva a los cielos y baja a los infiernos, nunca mejor dicho, en un despliegue de acción que retoma lo mejor de la saga y es en el fondo lo que se está esperando en ese tiovivo de sensaciones. El plano final de los protagonistas en Trafalgar Square al igual que la sintonía de Lalo Schifrin y la cassette autodestruida es un tributo a la identidad original del formato, aunque es dudoso que el cierre del ciclo se produzca. En última instancia todo dependerá de los resultados en taquilla porque amortizar una película de este presupuesto no es fácil, la anterior no alcanzó los datos esperados, y las previsiones sobre títulos de mega-presupuestos se han visto muy afectadas en el último lustro por el covid o las circunstancias económicas mundiales.
Manuel Espin
Doctor en Sociología y licenciado en Derecho, CC Políticas y CC de la Información es escritor de ficción y no ficción, periodista y autor audiovisual para cine y tv.
La Redacción recomienda
- El norte de África como frontera del mundo: los secretos de ‘lo maravilloso’ en el Magreb medieval
- El eclipse solar que se encontró con Jaume I, el rey conquistador
- Vuelve ‘La Abadía cruza la calle’, el proyecto de mediación de Teatro de La Abadía que busca la convivencia en la diversidad a través de las artes escénicas
- A primera sangre. Duelos de honor en la España Contemporánea
- Tom Jones, el expósito