Respirar, oler, ver, utilizar todos los sentidos como en una ensenada. Estar vivo y ser, reconocerse en un todo. Laura tuvo siempre la ilusión, el proyecto de ir algún día por tierras africanas, con razón, llevaba escuchando desde bien pequeña el hambre que se pasa allí que a nada que uno tenga un poco de solidaridad o de caridad, te dejas caer como sea. Yo, por el contrario siempre he pensado que no hago nada en tierras africanas, que es peligroso y que solo sirve para enaltecer tu propio ego haciendo algo por los demás cuando en realidad lo puedes hacer, hoy, puede que con el vecino del quinto, que sin duda necesitará ayuda. Todos necesitamos ayuda, en un momento o en otro, reconociéndolo o no, pidiéndolo o no. El caso es que nuestro amigo Pepe, Pepino se había quedado a vivir en África hacía muchos años y sólo sabíamos de él muy de tarde en tarde. Togo, creo que es de los pocos lugares donde se puede esperar, esperar, sólo esperar, en las ciudades occidentales no se espera nada, no nada hay que esperar, allí un poco sí.