Los que hacen de la post verdad, o de la mentira lisa y llanamente, su práctica política, merecen mi atención. El partido que hace de la defensa de los postulados franquistas su núcleo programático. Como el patrioterismo, la bandera, los toros, la xenofobia, la homofobia y la misoginia, entre otras sociopatías. Ese grupo tan católico y ético, parece tener una financiación opaca que probablemente se haya dirigido a obtener los servicios de la Maquina del Fango mediática. Fondos iraníes financian a VOX. En esta operación de acción psicológica constante, se puso en evidencia que resultó burda, infantil y escasamente profesional el mantra de que “no se podía formar una mayoría alternativa”.