Eugenio d´Ors y las ostras
Eugenio d´Ors es un escritor clásico y sin lectores, doble condición que para algunos puede resultar paradójica, pero que no lo es tanto si se mira cualquier historia literaria. Morirse y permanecer vivo en la memoria, sin necesidad de convertirse en un reclamo de librería, es una circunstancia que iguala a talentos tan dispares y tan fecundos como los de d´Ors, Gabriel Miró o Ramón Gómez de la Serna. A la minoría siempre, decía Juan Ramón Jiménez, cuyo burro Platero ha acabado en los pupitres de todos los escolares, junto con las peripecias de ese gordo y ese flaco manchegos conocidos como don Quijote y Sancho. El grito de guerra juanramoniano no pasaba de ser una porfía retórica, ya que la literatura, por sí misma, ha sido siempre minoritaria. A no ser que el onubense universal se refiriera a la minoría de la minoría, que es casi una nada, aunque muy ilustrada. O lo que es lo mismo, una característica que une a todos los escritores sin lectores que en el mundo han sido y que en España son multitud.
- Publicado en Opinión